La nobleza gallega, dueña de los destinos del reino de Galicia (II): los Sotomayor, los Oca y los condes de Maceda

Por David Nogales Rincón, profesor de Historia Medieval en la Universidad Autónoma de Madrid

La nobleza gallega descansa hoy silenciosa entre los fuertes castillos y los bellos sepulcros que petrificaron, salvándola del olvido, la memoria de aquellos que fueron dueños hasta fines del siglo XIX de los destinos del reino de Galicia. De las brumas de las primeras parentelas aristocráticas, todavía poco cohesionadas y con una conciencia genealógica débil, tomaría cuerpo en los momentos finales del siglo XII y sobre todo a lo  largo del siglo XIII una primera nobleza gallega que, por primera vez, se encontraba estructurada en linajes o casas, dotada de una fuerte identidad genealógica, manifestada en la adopción de unas armerías o un apellido común, y organizada bajo el poder del primogénito varón, convertido en cabeza del grupo familiar. Surgía lo que conocemos como la nobleza vieja, que alumbrará grandes linajes como los Novoa, los Valladares, los Deza, los Ulloa y especialmente los Castro, flor de esta primera aristocracia gallega.

Esta vieja nobleza estaba llamada a desaparecer en medio de un cataclismo que afectaría a la Corona de Castilla en el tercer cuarto del siglo XIV, provocado por la Peste Negra de 1348 y especialmente por el enfrentamiento de la nobleza castellana con el rey Pedro I el Cruel (1350-1369), capitaneado por el conde de Trastámara, don Enrique, quien en 1369, tras matar al rey legítimo, alcanzaba el trono como Enrique II de Castilla (1369-1379). Mientras que antiguas familias, como los Castro, los Meira, los Camba o los Parada, pasaban a ocupar un lugar secundario o desaparecían, un conjunto de nuevos linajes se situaban al frente de la aristocracia gallega. Algunos de ellos contaban con una ilustre historia, otros procedían de la pequeña nobleza local y unos pocos venían de lejos. Todos, sin embargo, tenían algo en común: en algún momento habían decidido abandonar al rey legítimo para apoyar, en su camino hacia el trono, al conde de Trastámara.

Entre las casas nobles que integrarían la nobleza nueva gallega se encontraban linajes como los Osorio, los Moscoso, los Andrade, los Sotomayor, los Suevos, los Ulloa o los Monterrey, pero también algún que otro linaje ajeno a la realidad de Galicia, que se acabaría integrando en su tejido nobiliario, como los Sarmiento, señores de Bureba y Villamayor (Burgos), encargados de neutralizar a los partidarios del fallecido rey don Pedro en las tierras del noroeste peninsular, o los Enríquez, emparentados con la nueva dinastía. No mucho después, sobre todo en los momentos iniciales del siglo XV, a estos recién llegados se unirían las ramas menores de algunos de los grandes linajes castellano-leoneses, como los Pimentel, procedentes de Zamora, o los Zúñiga, procedentes de Béjar (Salamanca).

Si la nobleza vieja gallega había tomado forma en un mundo todavía dominado por los grandes monasterios y por la Iglesia, esta nobleza nueva surgida a lo largo de la segunda mitad del siglo XIV estaba llamada a convertirse en dueña del reino de Galicia, gracias no solo a las abundantes tierras y rentas donadas por la nueva dinastía Trastámara, sino también a su rapacidad y violencia. El poder alcanzado por esta nobleza llegaría a ser tal que en algunos momentos el poder real tuvo dificultades para poder ejercer su control sobre Galicia.

Profundamente transformada en las décadas finales del siglo XIV, la aristocracia gallega todavía había de experimentar algunos cambios antes de entrar en la Edad Moderna. En la segunda mitad del siglo XV tenía lugar la promoción de nuevos linajes florecidos al calor de los monasterios y las catedrales gallegas, que se convertirían, a partir del siglo XVI, en fundamento de la pequeña nobleza provincial que alimentaría durante más de cuatro siglos un imaginario que, casi más como un recuerdo nostálgico que como una realidad, quedaría reflejado en la trilogía dramática Comedias bárbaras (1907-1922) de Ramón María del Valle-Inclán o en Los pazos de Ulloa (1886) de Emilia Pardo Bazán. De forma paralela, la alta aristocracia abandonaba Galicia, atraída desde época de los Reyes Católicos (1474-1504) por la corte real: un camino que llevaría a esta nobleza a transitar desde el ideal del caballero medieval al del refinado cortesano renacentista, habitante de nuevos horizontes que, como sucedería con los grandes condes de Lemos, cambiarían los paisajes de la Ribeira Sacra para perderse entre los palacios y los espejos de Nápoles y Madrid.

Ruta

La presente ruta recorre algunas de las principales fortalezas y palacios de la nobleza gallega vinculados a los linajes Sotomayor y Oca y a los condes de Maceda. Iniciaremos la ruta en el castillo de doña Urraca (Salvaterra de Miño, Pontevedra), disputado entre los linajes de Sotomayor y Sarmiento y convertido durante la guerra de sucesión por el trono de Castilla –que enfrentará entre 1475-1479 a Isabel I y a su sobrina Juana de Castilla, conocida como la Beltraneja– en refugio de uno de los más famosos nobles gallegos de fines de la Edad Media, partidario de la Beltraneja: el vehemente y todopoderoso conde de Camiña, Pedro Álvarez de Sotomayor († 1486), conocido como Pedro Madruga. Abandonando Salvaterra, avanzaremos hacia el castillo de Monterreal en Baiona (Pontevedra), que sería tomado violentamente por Pedro Madruga durante la referida guerra de sucesión, para dirigirnos, a continuación, hacia el castillo de Soutomayor (Soutomaior, Pontevedra), vinculado desde el siglo XII al gran linaje de los Sotomayor, el cual sería reconstruido por Pedro Madruga tras la revuelta irmandiña; su posición fronteriza con Portugal evitó que en 1518 fuera destruido en el marco de la pacificación de la nobleza gallega, iniciada por los Reyes Católicos con el fin de «domar aquella tierra de Galicia», como diría el cronista Zurita. Tras abandonar Soutomayor, nos dirigiremos hacia el palacio de los condes de Maceda (Pontevedra), que nos traslada a la nobleza gallega del renacimiento. El edificio del siglo XVI, con añadidos barrocos y neoclásicos, es un ejemplo del atractivo que tendrá la ciudad de Pontevedra, ya desde el siglo XIV y especialmente en los siglos XVII y XVIII, para la nobleza de su entorno. Finalizaremos la ruta en el barroco palacio de Oca (A Estrada, Pontevedra), levantado sobre la fortaleza construida en el siglo XV por don Álvaro de Oca y su mujer, doña Constanza de Rivadeneira, propiedad del linaje de Oca hasta 1477, cuando el arzobispo de Santiago se la arrebató a don Suero de Oca en el marco de la guerra de sucesión por el trono de Castilla; tras diversas vicisitudes, la fortaleza pasaría a la familia hidalga de los Gayoso, quienes en el siglo XVIII se encargarían de levantar el actual palacio.

¿Por dónde transcurre la ruta?

  • Castillo de doña Urraca. Salvaterra de Miño. Pontevedra
  • Castillo de Monterreal. Baiona. Pontevedra
  • Castillo de Soutomayor. Soutomaior. Pontevedra
  • Palacio de los Condes de Maceda
  • Palacio de Oca

Esta ruta enlaza con

La nobleza gallega, dueña de los destinos del reino de Galicia (I): los condes de Lemos y de Monterrey

Por David Nogales Rincón, profesor de Historia Medieval en la Universidad Autónoma de [...]

Descubre los castillos y palacios de esta ruta en detalle

El Castillo de Doña Urraca se ubica en el municipio pontevedrés de Salvatera de Miño y está enclavado en una posición privilegiada, justo en la frontera entre Galicia y Portugal separada por las aguas del río Miño.

Se trata de uno de los edificios más representativos de toda la comarca y parte del antiguo castillo medieval que dio cobijo a monarcas como doña Urraca, primera reina de Galicia a finales del siglo XI y principios del siglo XII.

No obstante, la apariencia moderna y actual del castillo es consecuencia de una ocupación portuguesa en el siglo XVII, momento en el que es reestructurado por parte del ingeniero francés Carlos Lessar.

Este castillo, del que hoy sólo se conserva una pequeña parte, fue construido en sellaría de granito y bóvedas de arista realizadas en ladrillo y se compone de dos plantas en forma de “L”.

Destacan en él, “la Cámara de la Reina” una pequeña sala circular que se encuentra en la planta baja y que fue parte de la única torre medieval que se conserva. Este espacio cuenta con una acústica excepcional, gracias al grosor de sus muros y su forma abovedada.

Además, también resultan de interés su curiosa “escalera de caracol de doble vertiente”, ejemplar único en España que comunica sus dos estancias abovedadas, así como “el Pozo” identificado como punto de acceso a un pasadizo que atravesaba el río Miño hacia tierras portuguesas y que según cuenta la leyenda, era utilizado por Doña Urraca para escapar a Portugal.

Declarado Bien de Interés Cultura en el año 1949,  junto a la Fortaleza que lo protege, actualmente, el Castillo de Doña Urraca alberga el “Museo de la Ciencia del Vino del Condado do Tea- D.O. Rías Baixas”, inaugurado el 25 de febrero de 2019, considerado como uno de los mayores espacios de divulgación sobre la viticultura y enología de España. Además, se trata de uno de los museos más interactivos de nuestro país.

Al sur de las Rías Baixas, protegida del mar abierto por una preciosa bahía, se encuentra la península de Monterreal, y en ella te espera el Parador de Baiona. La fortaleza te brinda sus murallas para pasear, descansar, o tomar algo frente al mar, en atardeceres de ensueño en los que, a lo lejos, las Islas Cíes te invitan a visitar sus acantilados, sus playas y sus dunas, sus fondos marinos y sus caminos vírgenes.

La elegancia es característica en todas las estancias del parador. Sus salones señoriales, sus habitaciones espaciosas con vistas al mar, y las espectaculares escaleras de piedra que te reciben a la entrada son ejemplo de la majestuosidad de esta fortaleza medieval, por cuyos jardines amurallados con vistas al Océano es un placer pasear. En el parador de Baiona encontrarás salones inmejorables para tus celebraciones, con capacidad de hasta 400 personas. Ambientación familiar, decoración exquisita, cuidados jardines y un paisaje idílico hacen de este un lugar único.

No dejes de reservar una mesa en uno de nuestros espacios gastronómicos para disfrutar de los mejores productos locales, de entre los que por supuesto destacan los mariscos y pescados. Una experiencia para todos tus sentidos. 

Y si lo que quieres es una estancia verdaderamente especial, echa un vistazo a nuestra "Habitación Única", perfecta para una escapada romántica o una celebración especial.

 

Conoce el entorno

Al sur de las Rías Baixas, protegida del mar abierto por una preciosa bahía, se encuentra la península de Monterreal y el Parador. La fortaleza te brinda sus murallas para pasear, descansar, o tomar algo frente al mar, en atardeceres de ensueño en los que, a lo lejos, las Islas Cíes te invitan a visitar sus acantilados, sus playas y sus dunas, sus fondos marinos y sus caminos vírgenes.

Dentro del recinto amurallado se encuentran el Real Club de Yates de Baiona en donde podrás practicar vela y disfrutar del turismo náutico. No puedes marcharte de Baiona sin hacer un recorrido por el Monte do Boi y la Serra da Groba, sin ver el atardecer en Cabo Silleiro o sin visitar al mirador de la Virgen da Roca.

En Baiona encontrarás tranquilidad, pero también ambiente urbano. Este es tu destino ideal si buscas ambiente en las noches de verano, aquí podrás disfrutar de terrazas frente al mar y de muchos y concurridos locales de copas. 

Protegido del mar abierto por las murallas de esta antigua fortaleza,  podrás observar, desde nuestra piscina exterior, increíbles atardeceres con las Islas Cíes como telón de fondo ó encontrar la paz y tranquilidad lejos del bullicio diario en nuestra sauna y jacuzzi. Un regreso a la vida señorial ante nuestro frenético ritmo de vida actual.

 

 

 

Este conjunto arquitectónico, mitad fortaleza medieval, mitad palacio neogótico, está formado por dos torres unidas por un edificio habitable y un patio de armas, rodeados por una doble muralla. Su origen está vinculado con la figura de Paio Méndez Sorrede, hablamos del s. XII. Concebida como edificación fortificada de carácter militar y defensiva hasta el siglo XV, evoluciona coherentemente, de torre de defensa a fortaleza con doble recinto amurallado. 

Pedro Madruga

Pedro Álvarez de Soutomaior, más conocido como Pedro Madruga, fue el personaje más singular de los relacionados con el castillo. Hizo de él la base de sus correrías en el siglo XV, época de máximo esplendor de la Casa de Soutomaior.

Se convirtió en leyenda por su intervención en múltiples episodios de la historia de Galicia, como sus enfrentamientos con los irmandiños, con la jerarquía eclesiástica y con otras familias nobles. A él se debe la reconstrucción de la fortaleza tras ser destruida por las revueltas irmandiñas en el s. XV, adaptándola al empleo de armas de fuego, introducidas por primera vez en Galicia.

ETAPA RESIDENCIAL

Tras tres siglos en declive y total abandono, a finales del siglo XVIII adquirió carácter residencial, cuando fue adquirido por el marqués de Mos, quien coloca su escudo de armas en la actual entrada sur.

En 1870 los marqueses de la Vega de Armijo lo transforman en residencia veraniega, convirtiéndolo en un palacio neogótico en el que destacan la capilla y la galería de damas. Ellos son también los responsables de la creación del parque y de los jardines. Declarado en 2012 Jardín de Excelencia Internacional en Camelia.

María Vinyals, sobrina del Marqués de la Vega de Armijo y heredera del Castillo de Soutomaior, construye junto con su esposo el Dr. Enrique Lluria un sanatorio en las inmediaciones del castillo. Pero las actividades políticas de ambos les hacen perder la propiedad a principios del siglo XX, propiciando el progresivo abandono y deterioro de la fortaleza.

En 1982 la Diputación de Pontevedra adquiere el castillo y las propiedades que lo rodean, llevando a cabo una gran rehabilitación del conjunto, pero manteniendo su estructura original para llevarlo a fines culturales.

En el casco histórico de la magnífica ciudad de Pontevedra, se ubica el Parador, palacio renacentista del siglo XVI y antigua residencia de los Condes de Maceda. En él te recibirá una señorial escalinata de piedra labrada que conduce a acogedoras habitaciones. El edificio, decorado con antigüedades y muebles clásicos de gran valor, combina líneas regias, nobles y señoriales, con referencias de ensueño rural, en un entorno que invita a recorrer calas y playas, y a disfrutar del buen marisco y de los excelentes vinos.

Es imprescindible un paseo por el elegante y cuidado casco histórico de Pontevedra, peatonalizado en su mayoría, para visitar la Basílica de Santa María la Mayor, joya de arquitectura gótica, y la Iglesia de la Virgen Peregrina, capilla de planta en forma de vieira y preciosa iluminación nocturna. También merece la pena que visites el Museo de Pontevedra, con sus fondos repartidos en cinco sedes diferentes: el Convento de Santo Domingo, el Palacio Sarmiento, el edificio Castro Monteagudo, el de García Flórez y el de Fernández López.

A pocos kilómetros de la ciudad, las Rías Baixas se abren al Atlántico, y allí podrás disfrutar de fantásticos atardeceres en lugares como la Isla de A Toxa, playas urbanas como la de Silgar en Sanxenxo, o inmensos arenales dorados como A Lanzada.


  •  

Servicios e instalaciones

aire acondicionado  ascensor  bar  caja fuerte  calefacción  cambio de moneda  conferencias y reuniones  desayuno  jardín  lavandería  minibar  no animales  restaurante  secador de pelo en habitaciones  tarjeta de crédito  teléfono en habitaciones  TV en habitaciones  wifi

 

Conoce el entorno

Es imprescindible un paseo por el elegante y cuidado casco histórico de Pontevedra, peatonalizado en su mayoría, para visitar la Basílica de Santa María la Mayor, joya de arquitectura gótica, y la Iglesia de la Virgen Peregrina, capilla de planta en forma de vieira y preciosa iluminación nocturna.

También merece la pena que visites el Museo de Pontevedra, con sus fondos repartidos en cinco sedes diferentes: el Convento de Santo Domingo, el Palacio Sarmiento, el edificio Castro Monteagudo, el de García Flórez y el de Fernández López.

 

Fiestas típicas

  1. Feria Franca
    • Evento:   Feria medieval
    • Fecha:   Primer sábado de septiembre
    • Lugar:   Casco histórico de Pontevedra
  2. Fiestas de la Peregrina
    • Evento:   Fiesta patronal
    • Fecha:   Los dos primeros fines de semana de agosto.
    • Lugar:   Pontevedra
  3. Rapa da Bestas
    • Evento:   Fiesta etnográfica
    • Fecha:   Primer domingo junio,
    • Lugar:   Sabucedo, a 20 km de Pontevedra
  4. Fiesta del Albariño
    • Evento:   Fiesta del Vino
    • Fecha:   Primer domingo de agosto
    • Lugar:   Cambados, Pontevedra
  5. Fiesta del Marisco de O Grove
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Primera quincena de Octubre
    • Lugar:   O Grove (Pontevedra)
  6. Fiesta de la almeja de Campelo
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Tercer fin de semana de Septiembre
    • Lugar:   Campelo (Pontevedra)
  7. Fiesta de los callos de Meis
    • Evento:   Eventos gastronómico
    • Fecha:   Segundo domingo de Julio
    • Lugar:   Meis (Pontevedra)
  8. Fiesta de la Raya
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Primera semana de Abril
    • Lugar:   Portonovo (Pontevedra)

 

A poca distancia de Santiago de Compostela, en la margen pontevedresa del valle fluvial del Ulla, se halla el pazo más visitado de Galicia, el palacio de Oca, conocido como el "Generalife del Norte" o el "Versalles Gallego".

a comparación de este monumento de arquitectura pétrea y vegetal con aquellos conjuntos universalmente conocidos pretende subrayar a la vez, la singularidad y la trascendencia del más señorial y mejor conservado de los pazos gallegos. El símil, pese a su naturaleza hiperbólica, evoca acertadamente que, aunque construido muy lejos de la Corte, la referencia en su diseño fue el jardín cortesano del Barroco.

El aspecto más sobresaliente de este conjunto es la unidad indisociable del agua, la piedra y la vegetación que convierte a este monumento en obra maestra de la arquitectura, la ingeniería y la jardinería, según las palabras que el historiador y académico don Javier Sánchez Cantón, usó en 1945 para incluir estos históricos jardines entre los protegidos.

La casa fuerte primitiva fue construida por orden de Álvaro de Oca a mediados del siglo XV, para perderla poco después en favor de la mitra compostelana en las luchas de la nobleza gallega contra el arzobispo de Santiago. En 1564 pasó a poder del rey Felipe II quien la vendió a María de Neyra, transmitiéndose de generación en generación hasta la XVIII duquesa de Medinaceli quien en 1978 lo donó a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli en el acto de su constitución.

×