Los castillos de las tierras del Ducado de Alburquerque

Desde que en el siglo XV don Beltrán de la Cueva, privado de Enrique IV de Castilla fuese creado Duque de Alburquerque, han sido muchas las posesiones que el Ducado ha ido acumulando a lo largo de la historia. Algunas concedidas como mercedes de los reyes por los servicios que sus miembros prestaron a la corona, y otras llegadas a través de matrimonios.

La ruta se inicia en la posesión más preciada de Beltrán de la Cueva: su villa de Cuéllar, a la que llega en 1464 después de su renuncia al Maestrazgo de Santiago. En ella fija su residencia y comienza con las obras de remodelación de la fortaleza, que había pertenecido antes a otro valido, a don Álvaro de Luna.

La fortaleza que encontró Beltrán de la Cueva en Cuéllar acababa de ser reformada por orden del condestable bajo las obras de Juan Guas, por lo que las remodelaciones llevadas a cabo consistieron en ampliar las defensas en la obra existente con los maestros Hanequin de Bruselas y su hijo Hanequin de Cuéllar. De esta época es la barbacana o liza exterior, que levantó ante el temor de un ataque de Isabel la Católica, quien no cesaba en las reclamaciones sobre el señorío de la villa de Cuéllar.

Desde Cuéllar nos trasladamos a Fuensaldaña, cuyo Condado se unió a la Casa de Alburquerque cuando ésta recae en el siglo XIX en Nicolás Osorio y Zayas, Marqués de Alcañices y padre de Pepe Osorio, famoso alcalde de Madrid conocido por su título de Duque de Sesto.

En Fuensaldaña encontramos el castillo de los Vivero, levantado a partir de 1452 por encargo de Alonso Pérez de Vivero, secretario y contador mayor de Juan II de Castilla.
Desde Fuensaldaña llegamos hasta Villanueva de Cañedo, donde encontramos el Castillo del Buen Amor, construido por iniciativa de la Casa de Alba sobre una fortaleza del siglo XI. En 1477 pasó a manos del obispo Fonseca, a cuyos descendientes dio Felipe II de España el título de Condes de Villanueva de Cañedo, título vinculado al Marquesado de Alcañices.

Sin salir de tierras de Salamanca, llegamos hasta la villa de Ledesma, una de las primeras propiedades que recibió Beltrán de la Cueva, el año 1462, con el título de Conde. La construcción del castillo fue ordenada por Fernando II de León en el siglo XII, aunque la práctica totalidad del edificio actual fue levantado por Beltrán de la Cueva y sus sucesores.

Desde Ledesma nos trasladamos hasta Mombeltrán, en otro tiempo Colmenar de Arenas, cuyo nombre modificó en 1461 para tomar el de su nuevo señor, Beltrán de la Cueva. Fue edificado por el propio Beltrán, según Cooper entre 1462 y 1474 atribuyéndolo al arquitecto Juan Guas.

Llegamos a la última parada de la ruta: Alburquerque, cabeza de la Casa fundada por Beltrán de la Cueva. Llegó al señorío de la villa con el título de Duque en 1465, y hasta 1472 realizó obras en el castillo que antes había pertenecido a Álvaro de Luna. Nuevas estancias palaciegas, barbacanas de defensa y una torre pentagonal conocida como Torre de las Cinco Puntas, que comunica con la torre del homenaje.

¿Por dónde transcurre la ruta?

  • Cuéllar
  • Fuensaldaña 
  • Villanueva de Cañedo 
  • Ledesma 
  • Mombeltrán
  • Alburquerque

Descubre los castillos de esta ruta en detalle

Se levanta sobre un castro celtibérico, y fue edificado a partir del siglo XI adosado a un ángulo de la muralla. Su construcción se prolongó hasta el siglo XVII, por lo que tiene una mezcla de estilos arquitectónicos muy característica, aunque predominan el gótico y el renacentista.

En su construcción participaron algunos de los arquitectos más famosos de la época: Hanequin de Bruselas, Juan Guas o Juan de Álava, autor del actual patio de armas.

Es de forma irregular y tiene una superficie de 1.025 m2. Destaca su patio de armas, así como la torre del homenaje, de 20 m de alto, que conecta con la crujía oriental que albergó una de las armerías más ricas y valiosas de España. Está rodeado por una barbacana exterior, y conecta a través de un tapial con el antiguo bosque de caza del castillo, ahora parque municipal.

Fue propiedad de validos reales como el Álvaro de Luna o Beltrán de la Cueva, y entre sus huéspedes más ilustres destacan los reyes de Castilla, como Sancho IV, o su mujer doña María de Molina, que celebró las cortes del reino en 1297, o Juan I y su mujer doña Leonor, que murió en el castillo. También destacan el pintor Parcerisa, José de Espronceda, el general Hugo o el duque de Wellington.

En 1997 surgió el Castillo Habitado, la primera visita teatralizada de España. Además de un espacio turístico, es un instituto de Educación Secundaria, y sede de la Fundación de la Casa de Alburquerque, que custodia uno de los archivos nobiliarios más importantes del país.

Está construido con mampuesto y sillarejos, en sus partes más nobles. El recinto consta de cuatro áreas defensivas, que se van escalonando a lo largo de la ladera norte del cerro sobre el que asienta, y por donde tiene la entrada desde la población. El primer recinto está compuesto por una muralla con redientes abaluartados que separa la Villa de la fortaleza, esta obra fue realizada cuando la plaza se encontraba en mano de los portugueses entre los años 1705 y 1716.

El segundo elemento defensivo lo constituyen las rampas de acceso y las cuatro puertas de entrada que nos conducen al patio de armas, donde el asaltante es fácilmente abatible desde la muralla del recinto superior.

En el patio de armas destaca: la Iglesia de Santa María del Castillo, el comedor, la cantina, dormitorios de la tropa y el aljibe. Todo ello dominado por la impresionante atalaya de la torre del Homenaje, construida por D. Álvaro de Luna. Junto a una de sus caras se abre la puerta al segundo recinto, conocido como “ Plaza Alta”, donde destaca la torre de los Cinco Picos de forma pentagonal y el puente levadizo de más de 10 metros de altura que une esta torre con la del Homenaje. La torre del Homenaje tiene cinco pisos de altura y está construida con lienzos de mampostería y esquinazos de granito. Toda la torre esta almenada, y ofrece matacanes en el centro de sus caras. Otras dependencias que son importantes en este patio son: la Casa del Alcaide Mayor, los aljibes y la cantina

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