Fronteras con el Reino Nazarí de Granada: el Reino de Murcia y el Reino de Jaén

Ruta que recuerda los límites por el este y por el norte con el Reino Nazarí de Granada y que jugaron un papel fundamental en la reconquista de Granada y tras la reconquista. Se trata de los territorios que formaban parte del Reino de Murcia y donde se sitúa uno de los castillos protagonistas de esta ruta, el Castillo de la Fortaleza del Sol en Lorca. De época medieval son la mayor parte de los restos conservados.

El segundo territorio desde Lorca es la provincia de Jaén. Para ello atravesamos la provincia de Granada, para llegar a Alcalá la Real y visitar la Fortaleza de la Mota, datado en época nazarí. En 1431 la conquistó Alfonso XI y pasó a ser uno de los principales puestos fronterizos del reino de Castilla frente al reino Nazarí de Granada.

Continuamos viaje hasta la capital de la provincia de Jaén para visitar el Castillo de Santa Catalina, mandado construir por Fernando III. Durante la conquista cristiana del valle del Guadalquivir Jaén resistió varios asedios, hasta que en 1246 el rey de Granada, Ibn al-Ahmar, se declaró vasallo de Fernando III, le entregó la ciudad y se comprometió a pagar un tributo. Jaén se convirtió en una plaza fronteriza de primer orden.

Desde allí nos desplazamos hasta dos localidades para visitar por un lado el Castillo Renacentista de Canena y por otro la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda. Estos monumentos tienen en común la mano del arquitecto Andrés de Valdelvira del s. XVI. Las dos localidades destacaron tras la reconquista de Granada, gracias al desarrollo económico de la época y por las construcciones que encargó Francisco de los Cobos, Secretario del Emperador Carlos V.

¿Por dónde transcurre la ruta?

  • A Castillo de Lorca
  • B Fortaleza de la Mota
  • C Castillo Santa Catalina
  • D Castillo de Canena
  • E Sacra Capilla del Salvador

Descubre los castillos de esta ruta en detalle

El Castillo de Lorca, catalogado como Bien de Interés Cultural, constituyó un bastión defensivo que marcó durante siglos la frontera entre el cristiano reino de Murcia y el reino nazarí de Granada. Tras varios años de trabajo para su consolidación y rehabilitación, abrió sus puertas en el 2003 y se puede visitar todos los días del año, encontrando distintas propuestas, exposiciones, talleres para niños, visitas guiadas, actividades extraordinarias en distintas épocas del año, en definitiva, un espacio para aprender la historia y la cultura de Lorca.

El Castillo es un símbolo para todos los habitantes de Lorca. Desde su privilegiada ubicación, en el Valle del Guadalentín, ha estado habitado desde la Edad del Bronce, lo que lo ha convertido en un yacimiento arqueológico excepcional para conocer el pasado, desde la Prehistoria hasta la actualidad.

El aspecto actual del Castillo de Lorca es el resultado de las continuas reformas que las distintas civilizaciones han ido llevando a cabo en sus 52.000 m² de extensión. Gracias a la arqueología se conocen los enterramientos argáricos de hace 3.500 años y los vestigios romanos que oculta su subsuelo. No obstante, la configuración definitiva del Castillo tuvo lugar en la Edad Media, época a la que corresponden la mayor parte de los restos conservados, siendo el descubrimiento más reciente una sinagoga y un barrio judío del s. XV visitable todos los días del año.

En función de la temporada se pueden realizar distintas actividades que complementan la visita cultural con música, gastronomía... También hay propuestas diferentes para distintos tipos de visitantes: familias con niños, escolares, grupos, extranjeros y público en general. Las mascotas son bienvenidas. Un espacio donde aprender y divertirse a la vez.

La Fortaleza de la Mota, en la provincia de Jaén sorprende por ser una atalaya natural en un mar de olivos que alberga el emplazamiento de la ciudad de Alcalá la Real hasta el s.XVI. En la actualidad el conjunto urbano medieval mejor conservado de Andalucía.


Su estratégico emplazamiento entre la Alhambra de Granada y la Mezquita de Córdoba alberga el Centro de interpretación Vida en la Frontera, que nos descubre la importancia en la historia de Al-Andalus. 


Qal’at Banu Said o de Benzayde fue su nombre desde el año 713 hasta el 1341, momento en el que Alfonso XI la tomara definitivamente y le concediera el título de Real, convirtiéndose en llave, guarda e defendimiento de los Reinos de Castilla frente al Reino Nazarí de Granada, durante 150 años. 


Testimonio de esta conquista definitiva se conserva la Ciudad Oculta, una red de galerías subterráneas, que tuvieron una importancia capital en la toma de la ciudad fortificada en el siglo XIV.


El Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota conserva su trama urbana original y numerosos vestigios del sistema de vida de la época medieval. Cruzando sus puertas descubrirás los elementos de una ciudad medieval fortificada, como las murallas, torres y adarves, que junto a la Alcazaba y Barrio Militar de la ciudad formaban parte del sistema defensivo. O sus bodegas, nevero, barrios como el de El Bahondillo y palacios que han quedado aquí testimonios de otro tiempo para que tú puedas contemplarlos y te transporten a una época de fusión de culturas y credos. Un innovador audiovisual en la Iglesia Mayor Abacial te emocionará y narrará su apasionante historia.

 

Con la erección de esta capilla, comenzó en 1536 la transformación urbanística de la ciudad de Úbeda que, en un lapso muy corto de tiempo, apenas cincuenta años, produjo uno de los conjuntos renacentistas más singulares y prodigiosos de España, creado bajo el mecenazgo del todopoderoso secretario universal y principal consejero en asuntos de la hacienda imperial del Emperador Carlos V, Francisco de los Cobos, y de sus parientes, con el propósito de crear un marco urbano donde escenificar la vertiginosa ascensión social de su linaje.

Este espacio monumental, la hoy llamada Plaza Vázquez de Molina, está presidido por una Iglesia exenta, la Sacra Capilla del Salvador, pieza central de la declaración de Úbeda, junto con el vecino conjunto monumental de Baeza, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y obra maestra de Diego de Siloé, en cuya planta sublima todo el simbolismo funerario que encierra el concepto de rotonda como evocación del Santo Sepulcro, capilla proyectada como templo funerario del mencionado Francisco de los Cobos y de su linaje. El proyecto de Siloé lo ejecutó Andrés de Vandelvira a quien posiblemente se deba enteramente la Sacristía.

El resultado es una Iglesia que está a la altura de la mejor arquitectura italiana del Renacimiento que participa de la ambición humanista de fundir la herencia clásica con la del mundo cristiano, ambición que también está presente en su rico programa iconográfico.

Referencias acerca de su relevancia como monumento o Bien de Interés Cultural

El Castillo de Canena, erigido por los árabes sobre un asentamiento romano, se convierte en fortaleza de la Orden de Calatrava en la Reconquista hasta que en 1538 lo adquiere Don Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V, que lo transforma en Castillo Palacio, albergando bajo su techo al propio Emperador.

El Castillo de Canena es uno de los más importantes de Andalucía y es el edificio más emblemático del municipio, tanto que configura la trama urbana de la población. Aunque en el siglo XVI la arquitectura militar de la comarca ya había perdido su sentido, esta fortaleza, anterior al siglo XIII, fue restaurada y transformada en palacio por Francisco de los Cobos, gran mecenas del Renacimiento en Úbeda y su comarca.

Las obras fueron dirigidas por Andrés de Vandelvira (1509-1575).
El Castillo de Canena, situado en el rico entorno del Valle del Guadalquivir y próximo a Úbeda y Baeza (ciudades Patrimonio de la Humanidad), fue declarado Monumento Nacional en 1931. Actualmente en manos privadas, da nombre a la empresa familiar dueña de éste (Aceite de Oliva Castillo de Canena).

Breve reseña sobre el Patrimonio histórico artístico que alberga. 

El Castillo Palacio de Canena (Provincia de Jaén, España), es un edificio de estilo renacentista construido en el siglo XVI obra del arquitecto renacentista español Andrés de Vandelvira (1509 - 1575). Perteneció a Francisco de los Cobos y fue citado por el Marqués de Santillana en una de sus serranillas.

El edificio que fue tal como puede contemplarse hoy, es del siglo XVI. Tiene un soberbio patio interior cuyo segundo piso se presenta con una balaustrada con columnas y capiteles jónicos sobre los que descansan unas bellas zapatas. Desde mediados del siglo XX este edificio es propiedad privada de la familia Vaño.

En el año 1538 Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V y gran mecenas del renacimiento en Úbeda y su comarca, compra la villa de Canena. La localidad entra a formar parte de un extenso Señorío, que, tras su muerte, fue regentado por su esposa, Dª María de Mendoza y descendientes, los marqueses de Camarasa. En Canena, éste gran mecenas, legó una de sus mayores empresas constructivas, la transformación del castillo en un suntuoso palacio, cuya traza y dirección de obras recayeron en Andrés de Vandelvira.

El castillo de Canena, de excelente fábrica, es de planta cuadrangular, posee dos grandes torres circulares que protegen los ángulos de la fachada principal y otras dos, de menor envergadura, en la parte opuesta, y la torre del homenaje, en el interior del inmueble. Antaño se encontraba rodeado por un foso, hoy cegado, provisto de un puente levadizo.


La portada abre con arco de medio punto, flanqueado por pilastras corintias sobre plintos, con entablamento de friso decorado con grotescos y cornisa sobre el que apoya un arco de medio punto que acoge, en su tímpano, los escudos de los fundadores, y a sus lados fantásticas figuras de tenantes. Se remata con tres flameros y se conservan las ranuras para levantar el antiguo puente levadizo.

El patio interior, de buen gusto renacentista, cuenta con doble galería y escalera claustral. La inferior es de arco de medio punto moldurado con la clave resaltada, e intradós con rosetones, presentando tondos con cabezas salientes en las enjutas. La galería superior presenta la peculiaridad de grandes zapatas sobre las columnas que apoyan en plintos decorados con motivos militares y la bordea una barandilla de balaustres.

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