Experiencias gastronómicas en castillos y palacios

A continuación se listan aquellos castillos y palacios en los que disfrutar de la mejor gastronomía de la zona.

Doble fortaleza situada en la sierra del Castell, sobre Xàtiva, por la situación estratégica de la ciudad ha sido escenario y testimonio de numerosos conflictos. Dividido en el Castell Menor y el Castell Major, el primero se asienta sobre restos iberos y romanos.

La sucesivas culturas que han poblado estas tierras lo fueron ampliando y fortificando. Ya tuvo protagonismo durante las campañas de Aníbal, y en el período de Al-Ándalus. Fue más tarde importante, en tiempos del Reino de Valencia, en las guerras contra Castilla, en las de Germanías y en la de Sucesión, así como presidio de ilustres condenados.

Desde el castillo bajan las murallas que abrazaban la Xàtiva altomedieval. Nos encontramos ante una de las joyas de la ciudad, de arquitectura imponente, declarada Bien de Interés Cultural.

A pesar de sus raíces ibéricas y romanas, la mayor parte de las murallas y torres conservadas son de origen islámico o gótico. Una vez en Xàtiva es imprescindible realizar el recorrido por esta fortaleza, desde la cual se observan unas espléndidas panorámicas de la población y su entorno

El Castillo de Lorca, catalogado como Bien de Interés Cultural, constituyó un bastión defensivo que marcó durante siglos la frontera entre el cristiano reino de Murcia y el reino nazarí de Granada. Tras varios años de trabajo para su consolidación y rehabilitación, abrió sus puertas en el 2003 y se puede visitar todos los días del año, encontrando distintas propuestas, exposiciones, talleres para niños, visitas guiadas, actividades extraordinarias en distintas épocas del año, en definitiva, un espacio para aprender la historia y la cultura de Lorca.

El Castillo es un símbolo para todos los habitantes de Lorca. Desde su privilegiada ubicación, en el Valle del Guadalentín, ha estado habitado desde la Edad del Bronce, lo que lo ha convertido en un yacimiento arqueológico excepcional para conocer el pasado, desde la Prehistoria hasta la actualidad.

El aspecto actual del Castillo de Lorca es el resultado de las continuas reformas que las distintas civilizaciones han ido llevando a cabo en sus 52.000 m² de extensión. Gracias a la arqueología se conocen los enterramientos argáricos de hace 3.500 años y los vestigios romanos que oculta su subsuelo. No obstante, la configuración definitiva del Castillo tuvo lugar en la Edad Media, época a la que corresponden la mayor parte de los restos conservados, siendo el descubrimiento más reciente una sinagoga y un barrio judío del s. XV visitable todos los días del año.

En función de la temporada se pueden realizar distintas actividades que complementan la visita cultural con música, gastronomía... También hay propuestas diferentes para distintos tipos de visitantes: familias con niños, escolares, grupos, extranjeros y público en general. Las mascotas son bienvenidas. Un espacio donde aprender y divertirse a la vez.

Fortaleza militar del sXI reconvertida en palacio en el sXV, conserva partes de estas dos épocas. De estilo medieval, no hay nada de nueva construcción y la conversión a alojamiento se ha hecho respectando la autenticidad del edificio. Bien de Interés Cultural desde 1931.

Cuatro torres de planta de las que sobresale la más importante, la del homenaje, y un claustro gótico renacentista en el centro del castillo.

Tiene 3 plantas y 2 entreplantas. Dispone de 40 habitaciones situadas por todo el castillo. La planta baja está compuesta por varios salones visitables. El restaurante está situado en la planta sótano, en las antiguas caballerizas del castillo y está abierto al público.

El Castillo de Riudabella, o Granja de Riudabella, es una antigua granja-fortín cisterciense convertida en mansión fortificada de estilo historicista. Está situada en el núcleo de Riudabella, al pie del bosque de Poblet, en el término municipal de Vimbodí y Poblet (Conca de Barberà). Está declarado como bien cultural de interés nacional .

Los orígenes de Riudabella se remontan a la época prehistórica tal y como  demuestra la existencia de diferentes yacimientos en la zona. El inicio de la edificación se ubica en la época ibera, ya que en este emplazamiento se halló  un torreón ibero de defensa. Posteriormente  en este mismo edificio se  tienen diferentes referencias  del asentamiento de una considerable villa romana.

Hacia el siglo XII, tras la ocupación sarracena,  Ramón Berenguer IV reconquista estos territorios y cede las tierras a los monjes del Cister que fundan el Monasterio de Santa María de Poblet,  y se encargan de desarrollar diferentes granjas dedicadas a la explotación agrícola y el cuidado de sus inmediaciones. 

Así Riudabella entre los siglos XIII y XVI se convierte en una importante   "granja fortín pobletana" donde se construyen sobre los elementos ya existentes, una masía fortificada con  diferentes dependencias dedicadas al alojamiento, a la oración y a las labores agrícolas realizadas por los monjes tales  como  el cultivo de la viña y la elaboración del vino, la miel y el azafrán. Eso explica la existencia en las dependencias de un importante "Celler" o bodega  de la época.

En el siglo XV el abad Delgado hace varias construcciones y una capilla. A lo largo de los siglos XVI-XVIII los monjes hicieron mejoras. 

Durante el periodo de la desamortización de Mendizábal, Pedro Gil i Babot, padre del tatarabuelo del actual propietario compró la masía como finca de caza. La restauración se hizo durante 1860 y fue cuando se rehicieron los edificios con un estilo neo medieval, convirtiendo Riudabella en una mansión fortificada.

 El edificio principal está formado por un cuerpo rectangular de tres pisos y desván y cubierto a dos vertientes; a ambos lados hay una torre, una cubierta a cuatro vertientes y el otro tiene la cubierta plana y está decorado con arcos de medio punto en la parte superior. En un lado hay una terraza con almenas acabadas en punta y pequeñas torres circulares en las esquinas. Todas las aberturas son con dinteles excepto en una de las torres que hay una galería hecha con ventanas de estilo gótico con arcos, finas columnas, relieves y calados. Todo el recinto está rodeado por una muralla con almenas acabadas en punta.
 
Se empezó como finca agrícola y residencia de verano de la familia, a uso privado, pero el paso de los años , las nuevas inquietudes de la sociedad así como los cambios económicos en general, han hecho que la familia nos replanteáramos abrir nuestra casa al público, para poderlo preservar y afrontar el costoso mantenimiento que implican este tipo de edificios.

En ese sentido, nos pareció más adecuado abrir un tema de “turismo rural” dado el singular entorno en el que se encuentra emplazado el Castell de Riudabella. Empezamos en 1992 con un apartamento para 6 personas en un ala del castillo y poco a poco fuimos adecuando las instalaciones anexas para dar servicio de piscina y jardín.

Después abrimos otro núcleo para 2 personas, con una filosofía diferente a la del turismo rural entendido y legislado por la Generalitat, y más acorde con la idea de ofrecer unos alojamientos con encanto y derivar más a un turismo histórico-cultural, rama que por cierto aún no existe en España.

En ese sentido estamos trabajando en estos momentos. Nuestra idea e ilusión, sería convertir el Castell de Riudabella en un referente del turismo histórico, con plaza para máximo 20 personas alojadas en apartamentos para 2/4 pax. Ubicadas en diferentes emplazamientos fuera del edificio principal (cocheras, establos, bordas...) y mantener éste para dar comidas especiales, celebrar eventos y reuniones.

Asimismo ofrecemos a nuestros huéspedes no sólo la oportunidad de pernoctar, sino también poder disfrutar de diferentes packs de ocio, véase, visitas guiadas por la ruta del Cister, Tarragona, el Reus modernista, cata de vinos, packs de spa (masajes, sauna, jacuzzi...) salidas en globo desde el propio castillo, deportes al aire libre (Paintball, senderismo, quads...) y claro está, la visita guiada privada por el castillo con explicación de su historia y la de nuestra familia.

También hemos adecuado unas salas en el antiguo granero, para poderlas ofrecer para celebrar bodas, eventos, reuniones de empresa... y así ampliar la oferta.

Nuestro último gran hito, será poder recuperar el antiguo jardín romántico e incluirlo en nuestra oferta turística y así disfrutar de un entorno privilegiado.

¿No has encontrado lo que buscabas?

¡Busca desde nuestro mapa visual de castillos y rutas!

Volver al buscador
×