Palacios

En el corazón de la Ribeira Sacra, espacio natural de original belleza en el interior de Galicia, donde se encuentran los ríos Miño y Sil, se esconde entre un gran manto de verde arboleda el Monasterio de Santo Estevo, convertido hoy en un precioso Parador. Se cree que el origen del monasterio se remonta a los siglos VI y VII. En él se aprecian claramente los estilos barroco y románico, con tres impresionantes claustros, uno románico, uno gótico y otro renacentista, por los que podrás pasear en noches tranquilas, bajo tenue iluminación y con un leve sonido de música religiosa acompañándote. La belleza y monumentalidad del edificio han hecho que fuese declarado Monumento Histórico Artístico en el año 1923.

77 habitaciones, todas ellas diferentes, algunas de ellas ofrecen vistas al paisaje verde y a los impresionantes Cañones del Sil. En el Parador disfrutarás además de un restaurante con terraza al lado del bosque de castaños, una cafetería con terraza en el claustro de la portería, amplios y bellos salones, ideales para celebraciones, y preciosos jardines. La tranquilidad y la paz están a tu alcance en este precioso lugar, que además cuenta con un exclusivo spa de increíbles vistas… tan sólo tienes que venir y alojarte.

A orillas del río Sella y rodeado de los espectaculares Picos de Europa, en un paraje de belleza inigualable, te espera el Parador de Cangas de Onís. El hotel es el antiguo Monasterio de San Pedro de Villanueva, un edificio precioso, con espectaculares estancias de piedra y madera, decoradas de forma elegante, cálida y tradicional. Los salones y el jardín al lado del río son el entorno ideal para celebraciones inolvidables. Se cuida cada detalle y se ofrece la mejor cocina para que disfrutes plenamente de un lugar idílico. El Parador está a dos kilómetros de Cangas de Onís y es un punto de partida ideal si quieres visitar el Parque Natural de Los Picos de Europa, el Santuario y los lagos de Covadonga, e incluso encantadores pueblos costeros como Llanes o Ribadesella.

Asturias es sinónimo de belleza natural. Desde el Parador de Cangas de Onís sus escarpadas montañas, las blancas playas, recónditas cuevas, hermosos lagos, bosques de profundo verdor y ríos de agua cristalina están a tu alcance sin la necesidad de largos desplazamientos. A media hora en coche está el pueblo de Cabrales, donde por ejemplo podrás visitar un museo en una cueva natural donde se muestra la elaboración tradicional del famoso queso característico de la localidad. Preciosa también es la Ruta del Cares, un espectacular cañón de 12 kilómetros y la ruta en coche por el Desfiladero de los Beyos, otro impresionante cañón paralelo al Sella. Si lo visitas puedes parar en La Salmonera, donde disfrutarás del espectáculo del remonte de los salmones.

Este es un lugar para disfrutar de paisajes de postal, perfectas rutas de senderismo alrededor de los lagos y las montañas, y de la tranquilidad idílica en un Parador ubicado en un lugar privilegiado.

El Hotel ocupa un antiguo hospital del siglo XII, levantado por Santo Domingo junto a la catedral para acoger a los peregrinos que recorrían el Camino de Santiago. Su estilo es regio y elegante, con salones majestuosos y un vestíbulo repleto de arcos góticos y artesonados de madera. Nobles materiales y colores vistosos -azules y blancos-, dan paso a unas habitaciones confortables, decoradas con un gusto exquisito. En él encontrarás un entorno cálido y armonioso, adecuado también para actos y reuniones sociales.

Santo Domingo de la Calzada se levanta sobre una extensa llanura, a orillas del río Oja. La localidad nació vinculada al Camino Francés a Santiago de Compostela, y cuenta la leyenda que en el siglo XI el emplazamiento de la localidad era un gran bosque de encinas a orillas de un tumultuoso río que descendía de las cercanas montañas que hoy conocemos como Sierra de la Demanda. En el corazón del bosque se instaló un ermitaño de nombre Domingo, que dedicó todos sus esfuerzos a facilitar el tránsito por estas difíciles tierras a los peregrinos que se dirigían hacia Compostela.

Hoy puedes disfrutar de la villa visitando lugares como la Catedral o la Plaza de España, y deleitándote con la rica gastronomía riojana.

 

A orillas del Río Jerte, en la provincia extremeña de Cáceres, se ubica la localidad de Plasencia, y en su casco histórico, enclave estratégico en la Ruta de la Plata, te espera el Parador. El hotel se ubica en el convento de Santo Domingo, construido en el siglo XV. Gruesos muros de piedra, techos abovedados y una cuidada decoración te esperan en su interior de estilo gótico. El hotel, es el lugar ideal para conocer la ciudad y los paisajes naturales que la rodean.

En esta ciudad descubrirás restos de las murallas medievales, sus torreones  y sus puertas, como la del Sol o el postigo de Santa María. En el centro de Plasencia pasearás por la Plaza Mayor, lugar de ineludible paso durante la celebración del Martes Mayor, fiesta de Interés Turístico. Aquí hallarás también uno de los conjuntos monumentales más representativos de la zona, formado por la Catedral Vieja, de traza románica, y la Catedral Nueva, con elementos góticos y renacentistas.

Plasencia es un excelente punto de partida para conocer as Hurdes, la Sierra de Gata, la Comarca de la Vera, El Valle del Jerte con su espectacular primavera, cuando los cerezos en flor tiñen el valle de un blanco luminoso. Sin olvidar la obligada visita al Parque Nacional de Monfragüe. Aquí disfrutarás de la naturaleza, de saltos de agua y meandros, preciosas villas monumentales y exquisiteces locales como el pucherete de perdiz, el cordero, las migas extremeñas, el reconocido jamón Ibérico o o la exquisita Torta del Casar. Una experiencia inolvidable para tus sentidos.

En la cuna de Cervantes, donde se respira cultura y arte por cada esquina, está el Parador de Alcalá, un colegio-convento y Hostería del Estudiante del siglo XVII, situado en el antiguo Colegio Mayor de San Jerónimo. Pero tanta historia no debe confundirte, porque el hotel combina a la perfección tradición y vanguardia; la decoración en su interior es moderna y de diseño, exquisita, minimalista y extremadamente elegante. Los servicios son inmejorables, además de lo habitual en Paradores, cuenta con spa, business center, centros de convenciones y doce salones de conferencias. A 26 Kilómetros de Madrid, 20 del aeropuerto internacional de Barajas y de las instalaciones de IFEMA, y a tan solo 2 Kilómetros del la estación de ferrocarril, la ubicación del parador de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad es una de sus principales bazas.

El Parador de Alcalá es una buena opción para el turismo congresual y la celebración de eventos, pero también para visitar la ciudad. Lejos de ser tan solo ciudad dormitorio tras las ajetreadas jornadas madrileñas, en las calles empedradas del casco histórico de Alcalá de Henares descubrirás el encanto de las huellas que dejó la historia en esta urbe universitaria. Capital literaria por excelencia, aquí nació Cervantes y vivieron Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina y San Juan de la Cruz, genios del Renacimiento español.

La oferta turística de Alcalá es muy interesante: la calle Mayor, la Catedral, la Universidad y el Palacio Arzobispal merecen sin duda una visita. Tampoco deberías perderte la belleza del Salón Paraninfo, donde se entrega el prestigioso Premio Cervantes de Literatura, ni los numerosos edificios históricos en los que se instalan las cigüeñas, que forman ya parte del paisaje alcalaíno. Si vienes al Parador de Alcalá, volverás, como las cigüeñas lo hacen cada año a las torres de la ciudad.

 

En el casco histórico de la magnífica ciudad de Pontevedra, se ubica el Parador, palacio renacentista del siglo XVI y antigua residencia de los Condes de Maceda. En él te recibirá una señorial escalinata de piedra labrada que conduce a acogedoras habitaciones. El edificio, decorado con antigüedades y muebles clásicos de gran valor, combina líneas regias, nobles y señoriales, con referencias de ensueño rural, en un entorno que invita a recorrer calas y playas, y a disfrutar del buen marisco y de los excelentes vinos.

Es imprescindible un paseo por el elegante y cuidado casco histórico de Pontevedra, peatonalizado en su mayoría, para visitar la Basílica de Santa María la Mayor, joya de arquitectura gótica, y la Iglesia de la Virgen Peregrina, capilla de planta en forma de vieira y preciosa iluminación nocturna. También merece la pena que visites el Museo de Pontevedra, con sus fondos repartidos en cinco sedes diferentes: el Convento de Santo Domingo, el Palacio Sarmiento, el edificio Castro Monteagudo, el de García Flórez y el de Fernández López.

A pocos kilómetros de la ciudad, las Rías Baixas se abren al Atlántico, y allí podrás disfrutar de fantásticos atardeceres en lugares como la Isla de A Toxa, playas urbanas como la de Silgar en Sanxenxo, o inmensos arenales dorados como A Lanzada.


  •  

Servicios e instalaciones

aire acondicionado  ascensor  bar  caja fuerte  calefacción  cambio de moneda  conferencias y reuniones  desayuno  jardín  lavandería  minibar  no animales  restaurante  secador de pelo en habitaciones  tarjeta de crédito  teléfono en habitaciones  TV en habitaciones  wifi

 

Conoce el entorno

Es imprescindible un paseo por el elegante y cuidado casco histórico de Pontevedra, peatonalizado en su mayoría, para visitar la Basílica de Santa María la Mayor, joya de arquitectura gótica, y la Iglesia de la Virgen Peregrina, capilla de planta en forma de vieira y preciosa iluminación nocturna.

También merece la pena que visites el Museo de Pontevedra, con sus fondos repartidos en cinco sedes diferentes: el Convento de Santo Domingo, el Palacio Sarmiento, el edificio Castro Monteagudo, el de García Flórez y el de Fernández López.

 

Fiestas típicas

  1. Feria Franca
    • Evento:   Feria medieval
    • Fecha:   Primer sábado de septiembre
    • Lugar:   Casco histórico de Pontevedra
  2. Fiestas de la Peregrina
    • Evento:   Fiesta patronal
    • Fecha:   Los dos primeros fines de semana de agosto.
    • Lugar:   Pontevedra
  3. Rapa da Bestas
    • Evento:   Fiesta etnográfica
    • Fecha:   Primer domingo junio,
    • Lugar:   Sabucedo, a 20 km de Pontevedra
  4. Fiesta del Albariño
    • Evento:   Fiesta del Vino
    • Fecha:   Primer domingo de agosto
    • Lugar:   Cambados, Pontevedra
  5. Fiesta del Marisco de O Grove
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Primera quincena de Octubre
    • Lugar:   O Grove (Pontevedra)
  6. Fiesta de la almeja de Campelo
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Tercer fin de semana de Septiembre
    • Lugar:   Campelo (Pontevedra)
  7. Fiesta de los callos de Meis
    • Evento:   Eventos gastronómico
    • Fecha:   Segundo domingo de Julio
    • Lugar:   Meis (Pontevedra)
  8. Fiesta de la Raya
    • Evento:   Evento gastronómico
    • Fecha:   Primera semana de Abril
    • Lugar:   Portonovo (Pontevedra)

 

En la provincia de Jaén, al oeste de las Sierras de Cazorla y Segura, y bordeando el Guadalquivir, se extiende Úbeda, ciudad Patrimonio de la Humanidad. En el casco histórico, en la plaza renacentista Vázquez de Molina, encontrarás el Parador, Palacio renacentista del siglo XVI.

La arquitectura del lugar te recordará a una ciudad italiana del Renacimiento, pero con el folclore, la artesanía milenaria, la gastronomía y la alegría de Andalucía. La Fachada del hotel esconde un bellísimo patio interior, y algunas de las habitaciones te permitirán contemplar una espectacular panorámica de la plaza.

Solo un pequeño paseo separa el Parador de algunos de los edificios más bellos de Úbeda, como la sacra Capilla del Salvador, el palacio del Marqués de Mancera y el palacio Vázquez Molina, actual Ayuntamiento.

La riqueza patrimonial de la ciudad se refleja en las murallas, los palacios, las iglesias y los conventos. Inicia una pequeña ruta por la Redonda de Miradores, desde donde Úbeda balconea sobre un mar de olivos; sigue por sus calles serpenteantes, viendo anticuarios, museos, barrios como el de San Millán, la pintoresca calle Valencia donde todavía se pueden ver los artesanos ceramistastrabajando en las tiendas… Y descubre así un lugar único.

 

Conoce el entorno

Municipio de la provincia de Jaén, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3 de julio de 2003, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico.

Conocida como "la ciudad de los cerros", está enclavada en la comarca de la Loma (principal productora de aceite de oliva de la zona), frente a la Sierra Mágina. La esencia de Úbeda se basa en el esplendor de sus edificios y monumentos de época renacentista, sus palacios, murallas, conventos y casas señoriales, hasta tal punto de ser considerada la joya del Renacimiento andaluz.

 

 

En la monumental ciudad de Trujillo, cuna de descubridores, encontrarás un hermoso Parador sobre el convento del siglo XVI de Santa Clara, conservando el ambiente de paz y sosiego que le imprime su estructura conventual. En su interior te sorprenderán dos hermosos claustros, uno de ellos con arcos y columnas renacentistas; el segundo proporciona al conjunto una nota de luminosidad que embellece el entorno. Es un hotel ideal para el descanso y el ocio, pero también para el trabajo. Sus estancias son tranquilas y cuenta con bellos y elegantes salones, además de piscina de temporada.

Todos los caminos de Trujillo confluyen en la bella Plaza Mayor, centro neurálgico de la ciudad, rodeada de edificios de interés y enorme belleza. En el centro de la Plaza la estatua ecuestre de bronce de Francisco Pizarro descansa sobre su caballo, y junto a la Iglesia de San Martín de Tours, el Palacio de la Conquista y la Casa de las Cadenas te dejará el recuerdo de haber estado en una preciosa plaza. Otro precioso lugar es el Castillo de Trujillo, visible desde cualquier punto de la ciudad y donde se encuentra el Santuario dedicado a la Partrona, la Virgen de la Victoria.

Trujillo atesora el encanto de una ciudad con historia y la belleza y serenidad que da el paso del tiempo. Es un lugar que te encantará descubrir.

En el centro histórico de la capital zamorana, te espera un precioso palacio renacentista del siglo XV, construido sobre una antigua alcazaba musulmana y convertido hoy en Parador. El hotel ofrece la oportunidad de descubrir toda la belleza del entorno natural, monumental y artístico que atesora esta tierra. El aroma medieval del interior, que apreciarás en armaduras, tapices nobiliarios y camas con dosel, se combina con el estilo renacentista del patio, la galería acristalada de madera y los escudos heráldicos. El hotel completa su oferta con dos salas de convenciones, refrescante piscina y excelentes platos de cocina tradicional.

Por su estratégica localización geográfica Zamora es encrucijada de caminos en la Vía de la Plata, un lugar hermoso y tranquilo donde el paseo se convierte en una agradable forma de conocer el rico patrimonio de la ciudad. La catedral y su cúpula gallonada, el Convento de las Dueñas, el delicado toque modernista y el románico urbano de muchas edificaciones, el Castillo de Zamora y el Museo Baltasar Lobo, forman un conjunto de historia y arte dispuesto a fascinarte.

Ven y disfruta a orillas del Duero de los monumentos, la gastronomía y el brillo de la ciudad desde un alojamiento único.

Conoce el entorno

Zamora es un municipio y ciudad española ubicada entre el centro y el noroeste de la Península Ibérica, capital de la provincia del mismo nombre. El casco antiguo de la ciudad es considerado Conjunto Histórico-Artístico. Su núcleo principal se caracteriza por una disposición alargada y en buena parte circundado por murallas, emplazada al borde del río Duero, que la ciñe por el sur. Estas características le valieron el sobrenombre de "la bien cercada".

Sobresale su conjunto de edificios románicos. Considerada "la Ciudad del Románico", está formada por 23 templos y 14 iglesias del casco histórico, datos que sitúan a Zamora como la ciudad de mayor número y calidad de templos románicos de Europa. Algunos de sus principales monumentos históricos son  la Catedral, el castillo, las murallas, un puente, dos palacios y nueve casas señoriales, además de su conjunto de edificios modernistas.

 

 

Nos encantará que el Parador de Cuenca sea tu mejor opción para conocer esta ciudad Patrimonio de la Humanidad de singular belleza y rincones inolvidables. El hotel es un convento ubicado en un envidiable emplazamiento en la Hoz del Huécar, un compendio de escarpadas paredes y frondosa vegetación a las afueras de la ciudad, mirando hacia las mágicas casas colgadas. Te resultarán encantadores el claustro acristalado y la antigua capilla, hoy convertida en acogedora cafetería, nuestra piscina y la preciosa panorámica de la ciudad que divisarás desde algunas de nuestras habitaciones (habitaciones superiores).

Cuenca está plagada de rincones interesantes. La ciudad en sí es preciosa. Visita la popular  Plaza Mayor, rodeada de historia y monumentos y casi libre de tráfico. Visita la Catedral de Santa María y San Julián y, por supuesto, no te pierdas la impresionante verticalidad de las Casas Colgadas, pendiendo desde lo alto al borde del río Huécar.

A poco más de 30 kilómetros de Cuenca podrás visitar un maravilloso capricho de la naturaleza, la famosa Ciudad Encantada, un paraje natural de formaciones rocosas calizas donde se crea la ilusión de pasear entre calles, plazas, altos edificios, bosquecillos, animales, puentes romanos e incluso barcos, todos ellos vigilados por una enorme cabeza de gigante.

Desde el Parador de Cuenca podrás conocer una ciudad de mágica belleza que no te dejará indiferente.

 

El Palacio del Virrey Laserna permite al visitante un viaje en el tiempo al lujo y esplendor de épocas pasadas. Situado en pleno corazón del centro histórico de Jerez de la Frontera, su propiedad se ha transmitido de padres a hijos desde el repartimiento de Alfonso X el Sabio en la segunda mitad del S. XIII.

Durante la visita guiada conocerán la historia de los distintos condes. La apasionante vida del general D. José de Laserna, I Conde de los Andes, héroe de la guerra de independencia, último Virrey del Perú y de España en América, que moró en el Palacio a finales del S. XVIII. Pero también la de D. Francisco Moreno y Zuleta, VI Conde de los Andes, Ministro de Economía y Hacienda con Alfonso XIII, Jefe de la Casa Real en el exilio y albacea testamentario de S.M.  Así como el VII Conde de los Andes, D. Francisco Moreno y Herrera, político, ensayista, premio nacional de literatura y miembro del Consejo privado de D. Juan III.

La riqueza arquitectónica del palacio, de estilo neoclásico pero con reminiscencias de épocas anteriores, sus amplios salones, su decoración exquisita, su inigualable colección de mobiliario clásico y obras pictóricas de primer orden representan el paradigma del espléndido boato del antiguo estilo de vida de la aristocracia andaluza.

Merece la pena destacar los restos que aún quedan del antiguo palacio árabe sobre el que se edificó; la galería de caza, el jardín de estilo regionalista andaluz y su azulejería, los cuadros de Zurbarán, Rubens o Snyders, el magnífico comedor en el que han almorzado reyes, políticos y aristócratas, las vidrieras de Maumejean, la colección de bargueños, la impresionante escultura de los gallos de pelea de Gueret, los tapices flamencos y alguna que otra curiosidad, como una cama para perro del S. XVIII.

En Santiago de Compostela, destino de millones de peregrinos, ciudad donde los rayos del sol iluminan las fachadas en verano y la lluvia hace que un ambiente mágico se apodere de las calles empedradas en invierno, se ubica uno de los hoteles más lujosos y bellos de la red de Paradores. El Parador de Santiago, conocido como Hostal dos Reis Católicos, mezcla de historia, arte y tradición, sueño de peregrinos y emblema de Santiago, se sitúa en la Plaza do Obradoiro formando con la catedral un ángulo de espectacular belleza en una de las capitales más visitadas del mundo. Alojarse aquí es hacerlo en un lugar verdaderamente único y exclusivo.

El Hostal nació como Hospital Real en 1499 para albergar a los caminantes que se dirigían en peregrinación a Santiago. En el interior de este Parador Museo, considerado el hotel más antiguo del mundo, descubrirás cuatro claustros preciosos, elegantes estancias, espectaculares habitaciones y un lujoso comedor que ofrece pescados y carnes cocinados a la gallega, además de las clásicas filloas caramelizadas con manzana y crema.

Conoce el entorno

Santiago de Compostela, destino de millones de Peregrinos, destaca por su centro histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en el año 1985. Dar un paseo por la ciudad da la oportunidad de disfrutar de infinidad de monumentos como plazas, monasterios, templos, palacios, etc., así como confluir con sus amables gentes, acostumbrados a convivir con peregrinos de múltiples nacionalidades y estudiantes de la Universidad de Santiago.

Vive la Historia

El Hospital Real de Santiago fue un proyecto de los Reyes Católicos para aliviar a los miles de peregrinos que llegaban a Compostela. Siglos después, los peregrinos han sido sustituidos por viajeros ya que, desde 1954, es un magnífico hotel que, año tras año, renueva su viejo compromiso de hospitalidad.

El primer edificio fue obra del arquitecto real, Enrique Egas que, con su diseño, llevaba el Renacimiento a Galicia. Aunque en su estructura básica estaba terminado hacia 1509, cuando empezó a funcionar, la parte decorativa no finalizó hasta 1527. En esa segunda etapa, los  maestros franceses Martín de Blas y Guillén Colás se encargaron de la portada principal que se resolvió como una magnífica fachada-retablo plateresca con decoración a candelieri, pequeñas esculturas bajo doseles calados y grutescos. También entonces se concluyó la decoración de la capilla hospitalaria, cuyo crucero, sin embargo, mira al gótico con su bóveda estrellada. Este primer hospital del XVI era bastante más pequeño que la fábrica actual ya que estaba compuesto por una iglesia, sólo dos claustros y dos cuerpos diferenciados, para hombres y mujeres. La ampliación llegó en el siglo XVIII. Un derrumbe parcial y una mayor necesidad de espacio hicieron que se construyeran en piedra los dos patios posteriores y la escalera barroca

de Ferro Caaveiro, que comunica el patio izquierdo con la planta primera. En esa misma época, Fray Tomás Alonso reformó la fachada renacentista introduciendo dos grandes balcones apoyados sobre ménsulas y tres nuevas ventanas. De esa manera, el Hospital Real quedaba configurado con su actual planta de cruz griega con cuatro patios interiores que reciben el nombre de los cuatro evangelistas y donde destaca, por su original planta ochavada, el de San Lucas. En julio de 1954, coincidiendo con el año compostelano, se inauguraba como hotel del Estado.

“Los peregrinos, tanto pobres como ricos, han de ser caritativamente recibidos y venerados por todas las gentes cuando van o vienen de Santiago. Pues quienquiera que los reciba y diligentemente los hospede, no sólo tendrá como huésped a Santiago, sino al Señor… “
                                                                                                                                       Códice Calixtino

La Peregrinación de los Reyes

Tras la peregrinación de los Reyes Católicos en 1488 y, siendo ellos mismos testigos de que el hospital de peregrinos era viejo e insuficiente, mandaron construir un nuevo “capaz de dar cumplido y decoroso servicio a todos los devotos, enfermos y sanos que a la ciudad llegaren...” Consumada la toma de Granada, los Reyes estipularon que una parte de las “rentas de guerras” fuesen destinadas a costear la construcción del nuevo hospital.

 

En la parte más alta de la villa de Monforte de Lemos está situado el conjunto Monumental de San Vicente do Pino, formado por la Torre de Homenaje, el Monasterio de San Vicente do Pino y el Palacio de los Condes de Lemos, donde se sitúa el Parador de Monforte. El origen del monasterio data del siglo IX, aunque el edificio actual fue construido en el XVII, en estilo neoclásico. El edificio cuenta con un claustro central neoclásico de cantería excepcionalmente labrada, lugar idóneo para la celebración de eventos, o simplemente para pasear entre el silencio y la belleza de las piedras.

No puedes perderte una visita al Colegio de Los Escolapios, un majestuoso edificio de más de 100 metros de longitud que comenzó a construirse en el año 1593 y se completó, tras tres siglos de trabajos, en 1913. Su grandiosidad recuerda al Monasterio de El Escorial y en sus muros se observan escudos de los Condes de Lemos, de la Casa de Alba y de los Padres Escolapios, responsables de la finalización de la obra. En el museo del Colegio, antigua sacristía, se conservan, entre otros, cuadros de El Greco y de Andrea del Sarto.

Monforte de Lemos es además un punto privilegiado para conocer la Ribeira Sacra, sus ríos, viñedos, iglesias románicas, gastronomía y festividades. En los alrededores de la villa descubrirás paisajes de belleza indescriptible como los que regalan los Cañones del Sil o la mágica sierra de O Caurel.

Mientras te envuelves de historia en este palacio del siglo IX, podrás ejercitarte en las instalaciones de la Zona Wellness con gimnasio y jacuzzi ó descansar en la piscina exterior acompañado por el silencio y la belleza que inspiran las piedras de este edificio neoclásico. Una unión entre fitness y relajación para encontrar el equilibrio.

Conoce el entorno

Monforte de Lemos situado en la provincia de Lugo es uno de los lugares más singulares de Galicia. Es punto privilegiado para conocer la Ribeira saçra, sus ríos, viñedos, iglesias románicas, gastronomía y festividades. En los alrededores de la villa descubrirás paisajes de belleza indescriptible como los que regalan los Cañones del Sil o la mágica sierra de O Caurel. Se puede llegar por carretera y tren, así como avión en los aeropuertos más cercanos: en Santiago de Compostela (118 km), A Coruña (158 km) y Vigo /(145 km). 

 

 

 

El impresionante Palacio Ducal de Lerma, convertido en Parador, se ubica en la parte alta de la villa. El hotel cuenta con un patio central rodeado de bellas galerías de columnatas. La elegancia y majestuosidad de este palacio de la época de los Austrias, y sus preciosos interiores de cuidada iluminación y decoración, harán que tu estancia en él se convierta en una experiencia especial.

Frente a la fachada principal del Palacio se extiende un espacio de planta rectangular, es la señorial Plaza Mayor, que por las noches, con las luces del Palacio, se ve todavía más esplendorosa. La zona medieval, con sus encantadoras casas, el arco, y el puente de la cárcel, el convento de San Blas, o el de Santo Domingo, el Pasadizo del Duque o la Ex-Colegiata de San Pedro son algunas joyas que no puedes dejar de visitar.

Vale la pena hacer una ruta por el entorno de Lerma. A 22 kilómetros se ubica Covarrubias, un hermoso pueblo donde la Colegiata de San Cosme y San Damián o las Plazas de Doña Sancha y Doña Urraca invitan a una visita pausada y a imaginar que el tiempo se ha parado en el medievo, y que pocas cosas han cambiado allí desde aquel año 987, cuando el conde Fernán González fundó la villa.

A escasa media hora en coche encontrarás otro tesoro, el monasterio Santo Domingo de Silos, joya universal del románico que en la actualidad se ha convertido en centro de peregrinación espiritual y artística. A poca distancia también encontrarás la bella Aranda de Duero, ciudad de vino, monumentos, historia y saber hacer en los fogones. 

Conoce el entorno

La burgalesa villa de Lerma, cuya ordenación urbana se encuentra entre las más importantes obras del siglo XVII en España, es uno de los conjuntos histórico artísticos mejor conservados, de estilo Herreriano. Se alza sobre un alto promontorio dominado por el Palacio del Duque de Lerma y la impresionante Plaza Mayor, porticada y una de las más grandes de España y concebida en su día como gran plaza de armas.

Vive la Historia

El palacio de Lerma es el edifi cio principal de uno de los proyectos urbanísticos más importantes de su época. Junto a él, varios conventos, una gran plaza y los enormes jardines aterrazados sobre el Arlanza hicieron de esta ciudad una artifi cial y efímera corte del Barroco español.

El nuevo y gran palacio que proyectó el duque, valido de Felipe III, aprovechó el antiguo castillo medieval de Lerma y fue encomendado a Francisco de Mora, arquitecto del rey. Fue construido en sucesivas fases: primero, en 1602, se adaptó el castillo, para posteriormente, en una segunda fase (1613-16) construirse una nueva edifi cación anexa, junto a la fachada norte. En una última fase (1616 -18) ambas casas fueron unifi cadas dándole el aspecto actual, quedando la primera casa-castillo encajada dentro. Tal complejidad es apenas visible en el resultado fi nal de un edifi cio con planta rectangular y la disposición típica de los palacios castellanos del XVII: un gran patio central rodeado de galerías arcadas del que arranca una amplia escalera de piedra. En el exterior, el contraste entre la piedra y la cubierta de pizarra le da un aire escurialense realzado por las cuatro torres esquineras con chapiteles. En su sencilla fachada de dos pisos con vanos adintelados sólo destaca la puerta principal rematada por un frontón curvo y, sobre ella, un amplio balcón fl anqueado por dos escudos ducales. La sobriedad arquitectónica ocultaba un rico y suntuoso interior que albergaba la espléndida colección del duque de Lerma, una de las más importantes de la Europa del siglo XVII. 

El Duque de Lerma, Válido Real

Durante veinte años fue el hombre más poderoso de España. Valido real desde 1599, trasladó la corte a Valladolid por cinco años (1601-1606) para reducir el poder de sus enemigos de Madrid convirtiendo a Lerma en estratégica por su cercanía a la nueva corte. Cuando cayó en desgracia en 1618 su villa y palacio fueron condenados al olvido. El duque de Lerma ha pasado a la historia como ejemplo de concentración de poder, corrupción y nepotismo en un siglo de gravísima crisis económica y política. Con él empezaba la política del valimiento real que no era más que la dejación de funciones por parte del monarca en manos de un hombre fuerte que, como en este caso, tuvo a su disposición todos los resortes del poder. El propio Felipe II antes de morir tuvo miedo de la infl uencia que Lerma podía ejercer sobre su hijo, el joven y voluble futuro Felipe III, y le alejó de la corte. Fue en vano porque, tras la muerte del rey, Gómez de Sandoval volvió a Madrid y empezó a ejercer veinte años de poder absoluto dominando al nuevo monarca y acumulando, a base de favores y escándalos, una de las mayores fortunas de su tiempo. Aprobó la fi rma de una tregua de paz de doce años con los Países Bajos y la expulsión de los moriscos, ambos en 1609, considerados los dos acontecimientos más importantes de su valimiento. 

La Virgen en el Trono

En el parador se exhibe una talla considerada una de las piezas más valiosas de la colección artística de Paradores por su antigüedad (s. XIV) y su gran tamaño. Se trata de una virgen de una sola pieza estucada, policromada y dorada de estilo fl amenco. Su estilo de transición se evidencia en el contraste entre el hieratismo de su pose frontal frente al naturalismo de su expresión. Los ángeles que sostienen la corona son posteriores, probablemente, del siglo XVIII.

El Parador de Argómaniz es un elegante palacio renacentista que contempla desde esta pequeña localidad a escasos kilómetros de Vitoria la llanura alavesa, la Sierra Gorbea y el pantano Ullibarri Gamboa. Lugar agradable, tranquilo y relajante, es una opción inmejorable tanto si escapas del ruido de la ciudad como si lo eliges para pasar tu estancia mientras visitas la hermosa Vitoria, y disfrutas de la gastronomía y los vinos de La Rioja Alavesa. No te costará relajarte en las zonas de lectura o en la terraza, y encontrarás delicioso comer en el restaurante bajo sus espectaculares techos de madera. Los senderos de los alrededores invitan al paseo relajado, y el pantano ofrece sus orillas para sentarse a escuchar la naturaleza y contemplar las pequeñas olas que se forman en el agua. Aquí gozarás de esa paz y tranquilidad que sólo el campo sabe transmitir.

El Parador de Argómaniz es la mejor opción para descansar cerca de Vitoria, pero también para visitar la ciudad, a tan solo 15 minutos en coche. Vitoria, moderna e histórica a la vez, cuenta con un casco antiguo precioso, declarado Conjunto Monumental y que conserva intacto su trazado medieval. El encantador barrio tiene forma de almendra y te encantará deambular por calles como la Herrería, Zapatería o Pintorería, que recuerdan los gremios artesanos de antaño. Pasear por el cinturón verde que rodea la ciudad te permitirá contemplar los restos de su muralla y la característica silueta que dibujan las cuatro torres de las iglesias de San Miguel, San Pedro, San Vicente y la Catedral de Santa María.

Si no lo has hecho ya, aquí sucumbirás a los vinos de La Rioja Alavesa, a su textura, su olor y su exquisito sabor, y los acompañarás con elaborados pintxos en bares y terrazas de la ciudad, o en nuestro Parador, donde te esperamos con la mejor cocina y, como de costumbre, un excelente servicio.

 

Conoce el entorno

El Parador de Argómaniz es la mejor opción para descansar cerca de Vitoria, pero también para visitar la ciudad, a tan solo 15 minutos en coche. Vitoria, moderna e histórica a la vez, cuenta con un casco antiguo precioso, declarado Conjunto Monumental y que conserva intacto su trazado medieval. El encantador barrio tiene forma de almendra y te encantará deambular por calles como la Herrería, Zapatería o Pintorería, que recuerdan los gremios artesanos de antaño. Pasear por el cinturón verde que rodea la ciudad te permitirá contemplar los restos de su muralla y la característica silueta que dibujan las cuatro torres de las iglesias de San Miguel, San Pedro, San Vicente y la Catedral de Santa María.

 

Servicios e instalaciones

aire acondicionado  ascensor  bar  caja fuerte  calefacción  cambio de moneda  Canal+  conferencias y reuniones  desayuno  facilidades de accesibilidad  jardín  lavandería  minibar  no animales  parking  parque infantil  punto de recarga para coches eléctricos  restaurante  sala de juegos  secador de pelo en habitaciones  tarjeta de crédito  teléfono en habitaciones  

tienda  TV en habitaciones  wifi  wifi en zonas comunes  zona de juegos infantiles

 

Como un cofre guarda un tesoro, las Murallas de Ávila guardan en su interior un hermoso patrimonio histórico compuesto por iglesias, conventos y palacios renacentistas.

Una de esas joyas es sin duda el Palacio Piedras Albas, Parador de Ávila, que, adosado a las murallas mejor conservadas del mundo, se sitúa en el casco histórico de la ciudad, dentro del recinto amurallado y cerca de los lugares más bellos.

Su interior es intimista y acogedor, las habitaciones son amplias, perfectas para descansar, y el comedor con vistas al jardín y a la muralla a través de un patio acristalado hacen del Parador un lugar majestuoso, acorde con muchos de los edificios que encontrarás en la ciudad Patrimonio Cultural Mundial. Te encantará dar un paseo por el adarve de la muralla, y perderte por las calles de su casco histórico, sembrado de encanto en cada plaza, cada calle y cada esquina.

 

 

El Palacio del Infante Don Luis de Borbón, fue un proyecto encargado al arquitecto Ventura Rodríguez, ejecutado por los hermanos Thomas, quedando inconcluso tras la muerte del Infante, construyéndose solo el ala derecha y parte de la fachada principal, con su pórtico monumental de inspiración romana, de líneas muy sobrias, decorada en estilo neoclásico inglés.
El Palacio del Infante Don Luis de Borbón ha sido declarado Bien de Interés Cultural, BIC, en 2012.
El Palacio cuenta con 3 plantas, a las que se accede desde el pórtico y un gran zaguán que acoge la gran escalera imperial, un espacio cuadrado con doble altura, cubierto por una bóveda y delimitado por una arquería perimetral con balcones.
Los años que el Infante vivió en El Palacio, fueron años de esplendor cultural. El Infante vivía por y para el arte, considerado uno de los mecenas más importantes, además de un gran coleccionista, consiguió una de las bibliotecas de ciencias más importantes, y mejor dotadas, especialmente en botánica y zoología, con su extensa colección de arte y un Gabinete de Historia Natural, lo que hizo posible que Arenas se encontrara en la vanguardia de su tiempo.
Entre los grandes personajes que pasaban temporadas en el Palacio Arenense se encontraban, el compositor Luigi Boccherini y el pintor Francisco de Goya, quien pasó tres veranos en Arenas, dedicándose a pintar cuadros de la familia.
El Infante falleció en Arenas el 7 de agosto de 1785, lo que supuso el final de la corte del Infante en Arenas y el abandono del Palacio y casi su total desmantelamiento.
Entre 1785 y 1796 el Palacio sirvió de acuartelamiento y años después fue ocupado por las tropas napoleónicas, sirviendo de fortín, hasta que ya en el S. XIX se convierte en seminario.
En 1989 el Ayuntamiento de Arenas de San Pedro adquirió el Palacio y comenzó la labor de revalorización y rehabilitación del edificio y sus jardines, configurándolo no solo como un contenedor cultural, sino dotándole de mejoras estructurales y estéticas, lo que hacen que hoy sea un de los emblemas de la ciudad y un referente cultural y turístico para arenenses y visitantes.
Desde 2018 el Palacio es la Sede del Museo de los Premios Gredos de Pintura,
Además de contar con eventos que ya tienen años de trascendencia: como el Festival Luigi Boccherini y las Jornadas Palaciegas, Exposiciones, Festivales y Conciertos. Sin duda un calendario de eventos que trata de rememorar los años dorados de la Corte de Don Luis.

Con su precioso patio interior poblado de limoneros y naranjos, su recogida piscina, el salón chimenea, y sus vistas a la sierra y al monasterio, el Parador de Guadalupe dejará volar tu imaginación a tiempos lejanos y te sumergirá en la magia de los pueblos medievales. Las impresionantes instalaciones del hotel Real Monasterio de Guadalupe, declarado Patrimonio de la Humanidad, forman un conjunto monacal que consta de cuatro partes: el tempo-basílica, el edificio del auditórium, el claustro mudéjar y el claustro gótico. Todas de una belleza espectacular. El jardín, un vergel de plantas autóctonas, flores y fuentes, su bellos pasillos y entrañables habitaciones, harán que vivas aquí una experiencia idílica.

Guadalupe es un pueblo encantador de la comarca cacereña de Las Villuercas, un bello caserío de callejuelas empedradas y casas de arquitectura tradicional. Esta pequeña localidad alberga un conjunto histórico artístico de gran valor perteneciente a los siglos XV y XVI, conservado con su estructura original te hará sentir en un decorado de película. La Plaza de Santa María, donde se encuentra el Parador, y la Antigua Judería  merecen una visita detenida. Desde aquí puedes desplazarte a localidades serranas del entorno como Cañamero, Logrosán o Berzocana. Otro de los atractivos que te ofrece la zona es la suculenta gastronomía extremeña.

El Palacio Del Infante Don Juan Manuel fue la primera fortaleza de Belmonte ordenada construir por Don Juan Manuel en el año 1323 sobre una anterior edificación visigoda. Fue el lugar de nacimiento en
1419 de Don Juan Pacheco, primer Marques de Villena, quien ordenaría la construcción del actual Castillo De Belmonte.

El II Marqués de Villena, Don Diego López Pacheco, lo convirtió en monasterio para lo que, en 1499, trasladó desde la Villa de la Alberca a la de Belmonte, a las Religiosas de Santa Catalina de Sena,
permaneciendo en el palacio hasta 1960.

Entre los muros de este edificio cargado de historia se encuentra ahora nuestro hotel, restaurante y spa, con las más actuales instalaciones para sus escapadas. 

La historia, tradición y cultura del lugar se funden con la modernidad, la calidad y la comodidad de nuestro hotel, un remanso de tranquilidad donde disfrutará de una estancia inolvidable.
Descubra las instalaciones del Palacio Del Infante Don Juan Manuel Hotel Spa y viaje atrás en el tiempo desde sus instalaciones, completamente rehabilitadas pero conservando la esencia y la inspiración de la arquitectura e historia originarias.

 

El Hotel dispone de habitaciones individuales, dobles, triples y familiares, con capacidad de hasta cinco personas.  Además de suites ideales para eventos especiales como bodas, por su gran amplitud. Las habitaciones son muy amplias, y tienen todas las comodidades necesarias para disfrutar de una experiencia única y relajada.

Además, los muros tienen mucha historia, ya que en muchas se pueden apreciar restos del edificio original, rehabilitados formando el conjunto histórico del edificio mezclado con elementos modernos, hacen una mezcla muy acogedora y confortable.

Además las vistas desde las habitaciones son hacia el Castillo del Belmonte por un lado, y a la Colegiata por el otro. Unas vistas con historia difíciles de olvidar.

Disponemos de 39 habitaciones equipadas con baño privado, ducha, secador, caja fuerte, calefacción y aire acondicionado, además de TV y WIFI. También están equipadas con hilo musical para completar la comodidad.

Un añadido extra del que dispone nuestro alojamiento es del SPA. En él podrá disfrutar de un circuito termal, además de sauna y baño turco. Sin olvidarnos de una amplia carta de tratamientos estéticos y masajes para relajarnos.

También dispone para la temporada de verano, de una piscina exterior con solárium, en el que podrá disfrutar de un agradable baño con la tranquilidad que el entorno da.

Alojamiento en diferentes tipos de régimen.

Precio General        70 – 225 €

El alojamiento puede completarlo con diferentes regímenes de desayuno, comida y cena. Puede también acompañarlo de sesión de Spa, masajes y diferentes  tratamientos estéticos.

¿Quién no ha oído hablar del Teatro Romano de Mérida, o de su Circo Romano? ¿A quién no le han afirmado que merece la pena visitar esta bella ciudad, a la que algunos llaman la Roma española? En Mérida te espera un magnífico Parador situado en pleno centro, que brinda la oportunidad de conocer la riqueza patrimonial de la ciudad olvidándose del coche. El hotel es un antiguo Convento del siglo XVIII construido sobre los restos de un templo dedicado a la Concordia de Augusto. Este es un lugar donde la combinación de tradición, comodidad y buen servicio es perfecta, y desde el que podrás descubrir la Mérida romana, visigoda y árabe, pero también la ciudad moderna y contemporánea.

La apretada historia del edificio que hoy alberga el Parador de Mérida ha pasado por diferentes utilidades, entre ellas hospital, manicomio y hasta cárcel. Hoy sigue albergando restos históricos datados hace 2000 años. El claustro interior y los hermosos jardines donde se ha instalado el Jardín de Antigüedades, conjunto arqueológico formado por elementos mudéjares, romanos y visigóticos, son lugares realmente fascinantes. El Parador reposa en una plaza tranquila, coloreada de naranjos, a cinco minutos del Teatro Romano, el príncipe de los monumentos emeritenses que cuenta con un escenario increíble donde todavía se realizan actuaciones.

El Anfiteatro, donde se celebraron juegos de gladiadores, cacerías de fieras y lucha entre animales salvajes sobre las grandes tarimas de madera que formaban la arena; el Circo romano, uno de los mejor conservados y más grandiosos del Imperio el acueducto de los milagros; el puente romano; o el templo de Diana son también visitas imprescindibles.

En esta ciudad rebosante de huellas del pasado, que inspira calma y quietud y guarda secretos como el bello atardecer sobre las aguas del río Guadiana, todo puede ser perfecto.

El Hospital de San Juan Bautista, más conocido como Hospital Tavera, nació en el siglo XVI con una doble función: benéfica, hospital para “los tocados de diferentes enfermedades”, y sepulcral, panteón de su fundador, el Cardenal Juan Pardo Tavera, arzobispo de Toledo, inquisidor General, presidente del Consejo de Castilla y gobernador del reino en ausencia del Emperador.

Su fisonomía palaciega deriva del modelo, la gran casa privada romana de doble patio descrita por Vitruvio, que su primer arquitecto Alonso de Covarrubias, maestro mayor de la Catedral Primada y arquitecto real, eligió para satisfacer un concepto novedoso de hospital.

Su construcción inaugura, en 1540, el programa de renovación arquitectónica y urbanística que el círculo de humanistas que rodearon al Emperador Carlos V proyectó para adecuar la imagen de Toledo a su papel de Capital Imperial, y que el Greco plasmaría años después en su célebre “Vista de Toledo” en la que sitúa en primer plano, flotando sobre una nube e invirtiendo su orientación, este Hospital en cuyo alhajamiento participó.

La fabulosa suma que, según el administrador del Hospital, Pedro Salazar de Mendoza, se había gastado hasta 1599, medio millón de ducados, cuando todavía quedaba gran parte de la Iglesia por construir, la convierte en una de las más esplendidas fábricas de la época, quizás sólo comparable, según el Historiador del Arte, Fernando Marías, con la del Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

 

La ciudad castellana donde se ubica el Parador de Almagro está declarada Conjunto Histórico Artístico. Según la tradición, el origen de la ciudad fue un castillo árabe llamado Almagrib. El nombre hace referencia a la característica arcilla roja de la zona, de color almagro, que verás en la Plaza Mayor y en otros edificios del casco histórico. Precisamente a cinco minutos de la Plaza Mayor está nuestro Parador. El edificio es un antiguo convento del S XVI, muy acogedor y tranquilo, con piscina, patios interiores, luminosas galerías y bonitas maderas. Te proponemos un lugar ideal donde alojarte y crear una historia inolvidable sobre los rincones de Almagro, tardes al sol en las terrazas de sus plazas, y atardeceres únicos en regalos que la naturaleza ha dejado en lugares cercanos como Las Tablas de Daimiel.

No puedes perderte el Corral de Comedias de Almagro, el único que se ha conservado intacto y en activo desde principios del siglo XVII hasta nuestros días. En la actualidad funciona como teatro y acoge una intensa actividad que podrás comprobar al visitar la ciudad. En este Monumento Histórico Artístico también se celebra un prestigioso Festival Internacional de Teatro Clásico.

El Corral de Comedias es una de las joyas de Almagro, ¡pero tiene muchas más! Otra de ellas es su Ruta de los Castillos, que te llevará al Castillo de Calatrava la Vieja, al Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava y al Castillo de Calatrava la Nueva.

Partiendo del Parador, a menos de una hora de distancia, la hermosa naturaleza manchega te conducirá a espacios únicos como el Parque Nacional de Cabañeros, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera, o el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, parajes que son un festival de la naturaleza, un oasis en medio de la llanura manchega, la perfecta panorámica para tu retina. Una experiencia que te encantará.

El Parador de Chinchón es un antiguo convento agustino, de amplios ventanales, preciosas zonas comunes y habitaciones decoradas de forma exquisita, con una perfecta combinación de colores y prestando atención a cada detalle. Su precioso patio interior lleno de nísperos, y los cuidados jardines harán que disfrutes de un bello y tranquilo lugar, en el que ofrecemos ricos platos como el cocido madrileño, la sopa de ajo o el cordero asado. Chinchón es un pueblecito con un encanto peculiar situado al sur de Madrid. Llamarán tu atención la Plaza Mayor, y los más de 230 balcones de madera que tienen las casas que la rodean. Te recomendamos que los veas de noche, la iluminación regala una imagen emblemática.

Las casas solariegas, bellos patios, y galerías soportadas por preciosas columnas hacen de Chinchón una villa de belleza singular. En el centro podrás ver monumentos como la Torre del Reloj, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el Monasterio de las Clarisas o la Casa de la Cadena.

Relájate paseando por pequeños oasis, como la Laguna de San Juan, la Laguna de San Galindo o la Laguna de Casasola. En el lado sur de esta última se encuentran los restos del castillo de Casasola, que domina el paisaje desde un cerro al que merece la pena subir para dejarse acariciar por la brisa y sentir el silencio.

A poca distancia de Santiago de Compostela, en la margen pontevedresa del valle fluvial del Ulla, se halla el pazo más visitado de Galicia, el palacio de Oca, conocido como el "Generalife del Norte" o el "Versalles Gallego".

a comparación de este monumento de arquitectura pétrea y vegetal con aquellos conjuntos universalmente conocidos pretende subrayar a la vez, la singularidad y la trascendencia del más señorial y mejor conservado de los pazos gallegos. El símil, pese a su naturaleza hiperbólica, evoca acertadamente que, aunque construido muy lejos de la Corte, la referencia en su diseño fue el jardín cortesano del Barroco.

El aspecto más sobresaliente de este conjunto es la unidad indisociable del agua, la piedra y la vegetación que convierte a este monumento en obra maestra de la arquitectura, la ingeniería y la jardinería, según las palabras que el historiador y académico don Javier Sánchez Cantón, usó en 1945 para incluir estos históricos jardines entre los protegidos.

La casa fuerte primitiva fue construida por orden de Álvaro de Oca a mediados del siglo XV, para perderla poco después en favor de la mitra compostelana en las luchas de la nobleza gallega contra el arzobispo de Santiago. En 1564 pasó a poder del rey Felipe II quien la vendió a María de Neyra, transmitiéndose de generación en generación hasta la XVIII duquesa de Medinaceli quien en 1978 lo donó a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli en el acto de su constitución.

Pasar una noche en el recinto de La Alhambra, entre jardines y fuentes que evocan un pasado donde se mezcla lo árabe y lo cristiano, es la oportunidad exclusiva que te brinda el Parador de Granada, antiguo convento construido por decisión de los Reyes Católicos sobre un palacio nazarí del que aún se conservan restos como la Al Qubba y la Sala Nazarí. El hotel tiene un interior de ensueño, acorde con la magia que destila cada rincón de la ciudad. Obras de arte y excepcionales piezas de mobiliario decoran el claustro y las estancias interiores. En el rersturante o en la terraza de verano, ofrecemos lo mejor de la gastronomía local, sea gazpacho andaluz, habas a la granadina o piononos de Santa Fe.

La Alhambra y el Generalife, el monumento más emblemático de Granada, destila belleza en cada rincón. Sus jardines son uno de los lugares más románticos de la ciudad; sus colores, el aroma de las flores y el sonido del agua hacen que el entorno resulte embriagador. Maravilloso es también el antiguo barrio árabe de El Albaicín, formado por un entramado de calles blancas sobre una colina, con sus iglesias barrocas y aljibes árabes. El monasterio de La Cartuja, la Catedral, los Baños Árabes,  o el Parque de las Ciencias forman parte de los infinitos tesoros de la ciudad. Y es imprescindible acercarse al menos una noche para asistir a una zambra en una cueva del barrio de Sacromonte.

Además de sus monumentos Patrimonio de la Humanidad como la Alhambra y el barrio del Albaicín, Granada es Ciudad Universitaria de las que nunca duermen, y sus calles invitan a vivir un fascinante y mágico ambiente nocturno. Ven a vivir un lugar idílico, una ciudad mágica, una experiencia única.

Conoce el entorno

La Alhambra y el Generalife, el monumento más emblemático de Granada, destila belleza en cada rincón. Sus jardines son uno de los lugares más románticos de la ciudad; sus colores, el aroma de las flores y el sonido del agua hacen que el entorno resulte embriagador. Maravilloso es también el antiguo barrio árabe de El Albaicín, formado por un entramado de calles blancas sobre una colina, con sus iglesias barrocas y aljibes árabes. El monasterio de La Cartuja, la Catedral, los Baños Árabes,  o el Parque de las Ciencias forman parte de los infinitos tesoros de la ciudad. Y es imprescindible acercarse al menos una noche para asistir a una zambra en una cueva del barrio de Sacromonte.

 

Este palacio, más conocido como Casa de Pilatos, es una armoniosa síntesis de la tradición gótico-mudéjar tardomedieval y de las innovaciones del Renacimiento italiano, cuya introducción en Sevilla se debe a sus propietarios, los Enríquez de Ribera, Adelantados Mayores de Andalucía, principales representantes de la corona en la Baja Andalucía.

Situado en el centro histórico de Sevilla, su núcleo comenzó a construirse a fines del siglo XV, agregándosele salones, patios y jardines hasta convertirlo en el conjunto residencial privado mayor de la ciudad y en el marco ideal en el que desarrollar los nuevos modos de vida y sociabilidad de las élites de una ciudad enriquecida como metrópolis del mayor imperio ultramarino hasta entonces conocido.

A lo largo del Siglo de Oro, este palacio actuó de tamiz de los nuevos gustos artísticos procedentes de Italia que los sevillanos conocieron primero por las piezas marmóreas traídas de Génova, hace quinientos años, por el I marqués de Tarifa, con ocasión de su célebre peregrinación a Jerusalén que acabaría dando su nombre actual al palacio, y después, por las extraordinarias colecciones escultórica y pictórica reunidas, como Virreyes de Nápoles, por dos de sus descendientes, el I y III duque de Alcalá, obras muchas de ellas presentes aún en el palacio.

Por su organización espacial, su calidad arquitectónica y la riqueza de su decoración, devino el modelo canónico de la arquitectura civil andaluza y el patrón de los palacios sevillanos.

El Parador se ubica en un antiguo convento de s. XVII, en pleno centro histórico de la ciudad, a escasos metros de la calle Mayor, el eje comercial peatonal de Lleida. Cuenta con 53 habitaciones organizadas alrededor de un precioso claustro central de tres pisos de altura desde el que se accede a la iglesia convertida en restaurante.

Salas polivalentes para reuniones de empresa, gimnasio, zonas comunes para disfrutar de la estancia y acceso a wifi gratuita son otros de los servicios que este nuevo hotel ofrece a sus clientes en el corazón de Lleida.

Lleida invita al visitante a perderse por sus calles y callejuelas, para descubrir, en el centro de la ciudad, a diez minutos a pie desde el Parador y sobre un cerro La Seu Vella o Catedral Antigua de Lleida, cuya construcción se remonta al siglo XIII y desde la que se divisa la ciudad y la plana de la comarca del Segre. De estilo Barroco, se sitúa en pleno eje comercial, la Catedral Nueva a menos de cinco minutos del Parador. Lleida es un destino de interés si buscas seguir rutas del románico como la de la Comarca de la Alta Ribagorza que cuenta con nueve iglesias románicas en el Valle del Boí declaradas  por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Si hablamos de naturaleza, ésta se encuentra al alcance de la mano en el Arboreum Dr. Pius Font y Quer. Un inmenso jardín botánico de más de 7 hectáreas, con 18 espacios, representando, cada uno de ellos, una zona del planeta. Y si queremos pasear, hacer deporte y observar la fauna y la flora, el lugar perfecto es La Mitjana, sorprendente área natural que se extiende por el límite de la ciudad donde el agua es la protagonista.

Lleida ofrece, a los amantes del enoturismo un emplazamiento perfecto desde el que visitar bodegas y viñedos ya que está en el centro de la Denominación de Origen Costers del Segre. Desde el Parador te ofreceremos información para que puedas realizar rutas enoturísticas por esta zona.

Si aceptas nuestra invitación de dar un paseo por la historia, cruzarás el Arco de la Estrella de la muralla y vendrás al Parador de Cáceres, un palacio renacentista en pleno casco histórico de la ciudad, Patrimonio de la Humanidad. Del Parador te enamorará su elegancia y su exquisita rehabilitación.

El restaurante, la zona exterior, la cafetería y el salón para clientes alojados son un agradable lugar de encuentro y tertulia. El renovado parador conjuga tradición y modernidad, está perfectamente equipado con las nuevas tecnologías e integra elementos respetuosos con el medio ambiente como calderas de alto rendimiento, bombillas tipo led, o sistemas de control de climatización.

Sea cual sea la dirección que tomes por las calles empedradas de Cáceres, en tu camino se sucederán casas-fortaleza, iglesias, palacios o sus murallas árabes, y solo es cuestión de tiempo que te sorprendas en la Plaza de Santa María rodeado de palacios renacentistas o que descubras joyas como el Aljibe musulmán del museo provincial.

Conoce el entorno

En Cáceres podrás ser testigo de las huellas que recorren la Vía de la Plata, calzada romana que unía Sevilla y Astorga utilizada por los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela. Quizá no estés aquí para comenzar o continuar el Camino, pero puede que te apetezca desplazarte poco más de media hora para visitar el Parque Nacional de Monfragüe y su reserva de la Biosfera. Merece la pena ver cómo el Tajo y el Tiétar riegan los matorrales y el bosque mediterráneo. Si te apasiona laornitología, este es el lugar idóneo para contemplar buitres leonados, el halcón peregrino o el Búho Real y dejar volar con ellos tu imaginación.

 

 

 

 

 

Con la erección de esta capilla, comenzó en 1536 la transformación urbanística de la ciudad de Úbeda que, en un lapso muy corto de tiempo, apenas cincuenta años, produjo uno de los conjuntos renacentistas más singulares y prodigiosos de España, creado bajo el mecenazgo del todopoderoso secretario universal y principal consejero en asuntos de la hacienda imperial del Emperador Carlos V, Francisco de los Cobos, y de sus parientes, con el propósito de crear un marco urbano donde escenificar la vertiginosa ascensión social de su linaje.

Este espacio monumental, la hoy llamada Plaza Vázquez de Molina, está presidido por una Iglesia exenta, la Sacra Capilla del Salvador, pieza central de la declaración de Úbeda, junto con el vecino conjunto monumental de Baeza, como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y obra maestra de Diego de Siloé, en cuya planta sublima todo el simbolismo funerario que encierra el concepto de rotonda como evocación del Santo Sepulcro, capilla proyectada como templo funerario del mencionado Francisco de los Cobos y de su linaje. El proyecto de Siloé lo ejecutó Andrés de Vandelvira a quien posiblemente se deba enteramente la Sacristía.

El resultado es una Iglesia que está a la altura de la mejor arquitectura italiana del Renacimiento que participa de la ambición humanista de fundir la herencia clásica con la del mundo cristiano, ambición que también está presente en su rico programa iconográfico.

Elegido Mejor Hotel No Urbano de España por los lectores de la revista Condé Nast Traveler, este Parador se ubica en la bella localidad asturiana de Cangas del Narcea. Se trata de un impresionante monasterio declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional, también conocido como El Escorial Asturiano. Sus sótanos son un precioso museo en el que podrás ver restos arqueológicos de la primera construcción, que data de principios de siglo XI. Desde las ventanas de las habitaciones, las vistas al paisaje montañoso y al río Narcea son espectaculares. También merece una visita la Iglesia, de amplios espacios al estilo toscano y un gran retablo barroco. Tienes a tu disposición salones acondicionados para banquetes, congresos, y para cualquier evento que quieras celebrar.

Al lado del Parador un puente de factura romana, donde el paso de los siglos ha dejado surcos sobre los cantos rodados, invita a iniciar un paseo por el entorno, olvidarte de todo y relajarte. Esos mismos senderos te llevan hacia hermosos parajes como el Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias , la Reserva Integral de  Muniellos o la Reserva Parcial del Cuetu d’ Arbas, donde el oso y el urogallo dejan su huella en hermosos mantos verdes de vegetación. En las montañas que rodean al Parador  envejecen además viñedos de mencía, albarín, carrasquín, verdejo tinto…cuidadas con esmero por los viticultores de la zona.

La villa de Cangas de Narcea, a dos kilómetros del Parador de Corias, salpicada de bellas iglesias, palacios y casonas, es un pueblecito encantador que te gustará visitar. Algunos lugares con encanto son la Basílica de Santa María Magdalena, el Palacio de Omaña, el Palacio de Toreno o el Santuario de la Virgen del Acebo.

Te esperamos en uno de los Paradores más grandes de España, un remanso de paz y tranquilidad en medio de un paisaje de cuento.

El Palacio de Viana es una casa señorial del s.XV situada en el céntrico barrio de Santa Marina que se ha ido ampliando hasta mediados del s.XX llegándose a convertir en una valiosa muestra de casas solariegas de la nobleza cordobesa.

Estuvo vinculada a la aristocracia cordobesa, en sus inicios hasta el s.XIX al Marquesado de Villaseca, y desde entonces hasta el año 1980 al Marquesado de Viana. Actualmente pertenece a la Fundación Cajasur que la mantiene abierta al público como museo.

Viana ofrece al visitante la posibilidad de visitar una casa nobiliaria vivida y descubrir una evolución de estilos arquitectónicos, artes decorativas y ambientes relacionados con la aristocracia. Te invita al transporte de otras épocas, conocer la evolución de sus formas de vida, en sus gustos y en el importante papel que ejercieron estas elites de poder a lo largo de la historia. Todo queda reflejado en las magnificas colecciones artísticas del palacio: cueros, guadamecíes, pinturas, armas, azulejos, tapices, mobiliario….

La visita se completa con uno de sus principales atractivos, sus doce patios y jardín El patio, heredero de la tradición romana y árabe, tiene en Viana su más amplia representación histórica: desde el patio de vecinos de origen medieval, ejemplo de arquitectura popular, a los patios renacentistas como símbolos de poderío y linaje.

El precioso Parador se ubica en el Convento de San Francisco, a 400 metros del centro histórico de Santo Domingo de la Calzada. El edificio consta de tres partes: iglesia, taller-museo y hospedería, y en esta última es donde se ubica el hotel. Predomina la decoración de contrastes, con tonos rojos y grises azulados en las habitaciones, con óleos de temática sacra y obras de modernos artistas gráficos. Por su ubicación en plena Ruta Jacobea, el Parador es un lugar idóneo para practicar turismo rural y deportes como el golf o el senderismo, además de disfrutar de la estación invernal de Valdezcaray.

Santo Domingo de la Calzada se levanta sobre una extensa llanura, a orillas del río Oja. La localidad nació vinculada al Camino Francés a Santiago de Compostela, y cuenta la leyenda que en el siglo XI el emplazamiento de la localidad era un gran bosque de encinas a orillas de un tumultuoso río que descendía de las cercanas montañas que hoy conocemos como Sierra de la Demanda. En el corazón del bosque se instaló un ermitaño de nombre Domingo, que dedicó todos sus esfuerzos a facilitar el tránsito por estas difíciles tierras a los peregrinos que se dirigían hacia Compostela.

Hoy puedes disfrutar de la villa visitando lugares como la Catedral o la Plaza de España, y deleitándote con la rica gastronomía riojana.

¿No has encontrado lo que buscabas?

¡Busca desde nuestro mapa visual de castillos y rutas!

Volver al buscador
×